REFLEXION DOMINICAL / SUNDAY REFLECTION

Nuestra cultura

Se habla mucho hoy día de la descristianización y secularización de países que en otros tiempos eran

cristianos. A menudo eso es una consecuencia del materialismo, que podría hacer pensar a algunos

que no necesitan a Dios.

Reflexiones para la homilía

En un mundo que parece tener remedios para todo, a veces podríamos estar poniendo nuestras esperanzas en la ciencia o en la política, para remediar nuestros males. Cuando la política no funciona podríamos frustrarnos o desilusionarnos. El problema es que quizá hayamos puesto nuestros ojos en lo que no puede responder totalmente a nuestras preguntas e inquietudes más profundas. Siempre buscaremos algo más que lo puramente material, que se acaba y quizá nos da un momento de placer, pero no lo que sabemos dentro de nosotros mismos que nos hace felices. Quizá en el pasado pensábamos, o nuestros padres, abuelos y maestros así nos lo dijeron, que Dios castigaba las malas acciones. Vemos hoy, sin embargo, que la infelicidad no es tanto un castigo de Dios sino una consecuencia natural de alejarse de él. Solo Dios es la fuente de alegría, vida y felicidad. El vivir como si Dios no existiera, apoyándose en dioses falsos como dinero, prestigio, política o progreso material conduce solo a una sensación terrible de desierto y vacío. Ese es el verdadero castigo, que no viene realmente de Dios, sino como consecuencia natural de haberse alejado del camino; y lo que es cierto, individualmente, lo es también para la sociedad en general. Vemos a diario las consecuencias de la ambición, la avaricia, el egoism y la competitividad. Se traducen en pobreza, recesión, luchas internas e incluso guerras. Estos no son castigos de Dios, sino frutos del pecado. El pecado es lo que aleja de Dios y tiende redes de esclavitud.


Our Culture

A lot is said today about the de-Christianization and secularization of countries that were Christian in previous times. This is often a consequence of materialism which could lead some to think that they do not need God.

Homily Reflection

In a world that seems to have a remedy for everything, sometimes we may be placing our hopes on science or politics, to remedy our maladies. When politics does not work, we may become frustrated or disillusioned. The problem is that perhaps we have placed our sight on what cannot respond totally to our most profound questions and restlessness. We will always look for something more than the purely material, which comes to an end and perhaps gives us momentary pleasure, but inside we know it is not what makes us happy. Perhaps in the past we use to think that God punishes evil actions, or maybe our parents, grandparents or teachers told us this; however, today we see that unhappiness is not so much a punishment from God as it is a natural consequence of growing away from him. Only God is the source of joy, life, and happiness. To live our lives as if God did not exists, leaning on the false gods of money, prestige, politics or material gains only leads to a terrible sensation of feeling deserted and empty. This is the true punishment, which really does not come from God, but as a natural consequence of having abandoned his way; and what is true for the individual is also true for society in general. Daily, we see the consequences of ambition, avarice, selfishness, and competitiveness. They translate into poverty, recession, internal battles, and even wars. These are not punishments from God, but the fruits of sin. Sin is what removes us from God and traps us in slavery.

 

Jubileo de la Misericordia / Jubilee of Mercy

OBRAS DE MISERICORDIA

En esta temporada de cuaresma reflexionaremos cada domingo en una obra corporal y una espiritual de misericordia. Dar de beber al sediento Muchos de nuestros hermanos y hermanas en Cristo no tienen acceso a agua potable y sufren de la falta de esta necesidad básica. Debemos apoyar los esfuerzos de las personas que trabajan hacia una mejor accesibilidad de este recurso esencial.

  • Dona para ayudar a construir pozos de agua para los necesitados.
  • Organice un grupo de niños, adolescentes, y jóvenes para recoger agua embotellada y distribuirla en un refugio de familias.
  • Haga el esfuerzo de no desperdiciar agua. Cerrando la llave del agua al cepillarse los dientes o al lavar trastes ayuda, especialmente en las regiones afectadas por la sequía. Instruir a los Ignorantes Obtenga información acerca de nuestra fe y hable con otros acerca de nuestras creencias. Siempre hay algo más por descubrir acerca de nuestra fe.
  • Participar en una misión. ¿No hay tiempo? Dona para apoyar a alguien a ir a una misión.
  • Ser voluntario/a en alguno de los programas de educación religiosa en su parroquia.
  • Invitar a alguien a ir a misa con usted este fin de semana.

 

WORKS OF MERCY

For this Lenten Season we will reflect each Sunday on one corporal and one spiritual work of mercy. Give Drink to the thirsty Many of our brothers and sisters in Christ do not have access to clean water and suffer from the lack of this basic necessity. We should support the efforts of those working towards greater accessibility of this essential resource.

  • We take it for granted that we have access to clean water. Donate to help build wells for water for those in need.
  • Organize a group of children, youth and young adults to collect bottled water to distribute at a shelter for families.
  • Make an effort not to waste water. Remembering to turn off the water faucet when you are brushing your teeth or washing dishes can help, especially in regions suffering from drought. Instructing the Ignorant Learn about our faith and be open to talking with others about our beliefs. There is always something more to discover about our faith.
  • Go on a service trip or short term mission trip. No time? Donate to support someone on their service trip.
  • Volunteer to help with religious education programs at your parish.
  • Invite someone to go to mass with you this weekend.

Jubileo de la Misericordia / Jubilee of Mercy

OBRAS DE MISERICORDIA

En esta temporada de cuaresma reflexionaremos cada domingo en una obra corporal y una espiritual de misericordia.

Alimenta al hambriento: Hay muchas personas en este mundo que se quedan sin alimentos. Cuando gran parte de nuestros alimentos se desperdician, considere cómo las buenas prácticas de administración de sus propios hábitos alimenticios pueden beneficiar a los demás que no tienen los mismos recursos.

• Investigue, identifique y contribuya financieramente a organizaciones que sirven a los hambrientos.

• Trate de no comprar más alimentos de los necesarios. Si nota que usted tira comestibles a la basura cada semana, comprar menos comida eliminaría desperdicio y permitiría que done los ahorros a los necesitados.

Aconsejar al que duda: Todo el mundo tiene momentos de duda en su camino de fe. Sin embargo, siempre debemos recordar que Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida y que debemos volver a El a lo largo de nuestro camino.

• “Escucha el consejo, y acepta la corrección, para que seas sabio el resto de tus días”. (Proverbios 19:20 )

• ¿Alguien le ha pedido consejo? Oriente su respuesta a Cristo, que es el Camino, la Verdad y la Vida.

• Siga a Cristo con su testimonio de vida para que otros puedan ver el amor de Dios en sus acciones.

• Acompañe a un amigo que está luchando con unirse a un grupo parroquial para el servicio o la formación de la fe.


WORKS OF MERCY

For this Lenten Season we will reflect each Sunday on one corporal and one spiritual work of mercy. Feed the hungry: There are many people in this world who go without food. When so much of our food goes to waste, consider how good stewardship practices of your own food habits can benefit others who do not have those same resources.

• Research, identify and contribute financially to organizations that serve the hungry.

• Try not to purchase more food than you are able to eat. If you notice that you end up throwing groceries away each week, purchasing less groceries would eliminate waste and allow you to donate the savings to those in need.

Counseling the doubtful: Everyone has moments of doubt in their faith journey. Nevertheless, we should always remember that Christ is the Way, the Truth, and the Life and turn to him along our way.

• “Listen to counsel and receive instruction, that you may eventually become wise” (Prov 19:20).

• Has someone asked you for advice? Orient your response to Christ, who is the Way, the Truth, and the Life

• Follow Christ with the witness of your life so that others may see God’s love revealed in your actions.

• Accompany a friend who is struggling with believing to join a parish group for service or faith formation.

 

ENVIADOS EN MISIÓN / SENT ON MISSION

ENVIADOS EN MISIÓN

A la mayoría de nosotros, seguramente Dios no nos hablará de maneras extraordinarias, con revelaciones asombrosas o por medio de visiones; pero no hay duda de que Dios siempre habla y habla allí donde estemos. Isaías estaba en el templo y allí experimentó la presencia de Dios. Simón estaba en su barca y fue allí donde escuchó la llamada de Jesús a seguirle. ¿Cuántos de nosotros no hemos estado alguna vez contemplando un paisaje maravilloso, los primeros pasos de un bebé o a nuestros seres queridos, y no hemos sentido de manera extraordinariamente fuerte la presencia de Dios? Lo mismo nos puede ocurrir en cada uno de los momentos de nuestra vida en que se nos presenta una encrucijada en la que debemos tomar una decisión que puede afectarnos a nosotros mismos, nuestras familias, nuestros seres queridos o nuestros compañeros. Ahí, frecuentemente, está la voz de Dios; y la voz de Dios llama siempre a seguir su camino. Para algunos, esta llamada puede ser a constituir una familia cristiana y a trabajar honradamente, buscando siempre la verdad y la justicia en todo. Podría ser una llamada a vivir el sacramento del matrimonio escuchando conjuntamente la voz de Dios. También podría ser una llamada a optar exclusivamente por el servicio a Dios desde el sacerdocio, la vida religiosa o el compromiso total con la misión desde la vida soltera. Dios llama de diversas maneras y a diversos caminos, pero siempre llama. Lo importante es descubrir a qué nos llama a cada uno de nosotros: ¿dónde encontramos más frecuentemente la presencia de Dios? ¿Qué nos apasiona? ¿Dónde podemos encontrar la felicidad verdadera? ¿Qué nos da paz? ¿Qué nos desafía más allá de lo que pensábamos que podíamos hacer? ¿Qué estamos llamados a dejar atrás para alcanzar aquello a lo que Dios nos llama?

Para la reflexión ¿Cómo apoyo a mis hijos y demás miembros de mi familia para que escuchen y busquen la llamada de Dios en sus vidas y la sigan?


SENT ON MISSION

God surely does not speak in extraordinary ways, with astonishing revelations or through visions, to the great majority of us; but there is no doubt that God always speaks to us right where we are. Isaiah was in the temple when he experienced the presence of God. Simon was in his boat when he heard the calling from Jesus to follow. How many of us have contemplated a beautiful scenery or witnessed the first steps of a baby or our loved-ones and felt the presence of God in an extraordinarily powerful manner? The same can occur during those moments in our life when we reach a crossroad where the decision we make can affect us, our family, loved-ones, and companions. It is here where we frequently hear the voice of God; and the voice of God always calls us to follow his path. For some, this calling may be to build a Christian family and to work earnestly in our jobs and professions, seeking honesty, truth, and justice in everything we do. It could be a calling to live the sacrament of marriage, listening to the voice of God together; or to serve God exclusively from the priesthood and religious life or a complete commitment with the mission from the single life. God calls us in diverse ways and paths, but he always calls. The important thing is to discover where he is calling us to: where do we frequently encounter the presence of God? What are we passionate about? Where can we find true happiness? What gives us peace? What challenges us beyond what we thought we could do? What are we called to leave behind in order to achieve what Gods is calling us to do?

For Reflection How do I support my children and other family members so they can hear and seek God’s calling in their life, following it with all its consequences?

Jubileo de la Misericordia / Jubilee of Mercy

Jubileo de la Misericordia 

Como católicos, asumimos las prácticas cuaresmales de la oración, el ayuno y la limosna cada año. Estas prácticas nos ayudan a recordar el amor y compasión misericordiosos que Dios muestra a todas las personas. Participando en estas prácticas, viajamos hacia el arrepentimiento ante nuestra comunidad y Dios y hacia la celebración del Misterio Pascual de nuestro Señor. No hacemos este viaje solos. Toda la Iglesia se prepara para la celebración, y conjuntamente, junto con los que se preparan para entrar en la Iglesia en la Vigilia Pascual, tratamos de vivir más fielmente el llamado de Dios a ser misericordiosos, amorosos y compasivos con los que nos rodean. Nuestros actos de amor a través del sacrificio y la oración son un testimonio tangible del amor de Dios a los que nos rodean. 1. Dedique algún tiempo a reflexionar sobre porqué decide participar en la oración, el ayuno y la limosna de la Iglesia durante este tiempo de Cuaresma. La próxima vez que alguien le pregunte por qué no está comiendo el pollo el viernes en el comedor, estará mejor preparado para compartir su fe en Dios, que es misericordioso y compasivo.


Jubilee of Mercy

As Catholics we take up the Lenten practices of prayer, fasting, and almsgiving every year. These practices help us to remember the merciful love and compassion that God shows all people. Participating in these practices, we journey toward repentance with our community and God and toward the celebration of the Paschal Mystery of our Lord. We do not make this journey alone. The whole Church prepares for the celebration and together, along with those who are preparing to enter the Church at the Easter Vigil, we try to live more faithfully to God’s call to be merciful, loving, and compassionate to those around us. Our acts of love through sacrifice and prayer are a tangible witness of God’s love to those around us. 1. Spend some time in reflection about why you choose to participate in the prayer, fasting, and almsgiving of the Church during this Lenten season. Next time someone asks you why you aren’t eating the chicken on Friday in the lunchroom, you’ll be better prepared to share your belief in God who is merciful and compassionate.

ST. PAUL OF THE CROSS

Today, October 19, we celebrate St. Paul of The Cross!

This link will give you a brief biography about what he did throughout his life.

http://www.catholicnewsagency.com/saint.php?n=24

WORLD MISSION DAY / DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISSIONES

WORLD MISSION SUNDAY
Next weekend we will celebrate world Mission Sunday. This year we are invited to support the 1,150 of the youngest dioceses in Africa, Asia, the pacific Islands, and parts of Latin America and Europe. Please keep the Missions in your prayers and please be generous in next week‐end’s collection for the Society of the Propagation on the Faith.

DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES
El próximo fin de semana celebraremos el domingo Mundial de las Misiones. Este año estamos invitados a apoyar las 1, 150 diócesis
mas jóvenes en África, Asia, Islas del Pacifico, partes de Latinoamérica y Europa. Por favor, mantenga a las misiones en sus plegarias y por favor, sea generoso en la recolección del próximo fin de semana destinado a la Sociedad para la Propagación de la Fe.
WMS 2015 English Poster

Octubre, Mes del Respeto a la Vida / October, Respect Life Month

Un mensaje del Cardenal Sean P. O’Malley Sobre Octubre: Mes del Respeto a la vida

Estimados amigos en Cristo: Uno de los deseos más profundos del corazón humano es descubrir nuestra identidad. A menudo, como sociedad y como individuos, nos identificamos según lo que hacemos. Basamos nuestro valor en lo productivos que somos en el trabajo o en la casa, y determinamos que nuestra vida es mejor o peor en base al grado de independencia o placer. Quizás incluso comencemos a pensar que si nuestra vida, o la de los demás, no “alcanza” ciertas expectativas es menos valiosa o menos digna de ser vivida. El Mes Respetemos la Vida es un buen momento para reflexionar sobre la verdad de quiénes somos. Nuestro valor no se basa en nuestras destrezas ni en nuestro nivel de productividad. Más bien, descubrimos nuestro valor cuando descubrimos nuestra verdadera identidad: el hecho permanente e inmutable de que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios y se nos llamó a compartir un destino eterno junto a él. Debido a esto, absolutamente nada puede disminuir la dignidad que Dios nos dio y, por lo tanto, nada puede disminuir el incalculable valor de nuestra vida. Otros quizás no respeten dicha dignidad, y quizás incluso intenten socavarla, pero al hacerlo se distancian del tierno abrazo de Dios. La dignidad humana es para siempre. Ya sea que la vida dure un breve momento o cien años, la vida es sin duda un regalo perfecto. A cada paso y en cada situación, existimos gracias al amor de Dios. Un hombre mayor cuya salud se deteriora rápidamente; una niña en el vientre de su madre con un diagnóstico que indica que quizás no viva mucho; un pequeño con síndrome de Down; una madre que enfrenta un cáncer terminal; quizás tengan muchos problemas y necesiten nuestra ayuda pero cada una de esas vidas merece vivir. Cuando veamos sufrir a los demás, acerquémonos para abrazarlos con amor y permitir que Dios obre a través de nosotros. Esto tal vez implique hacer una pausa para escuchar; o tal vez ofrecer servicios de relevo o preparar comidas para una familia que enfrenta una enfermedad grave. Tal vez implique simplemente estar presente y disponible. Y, por supuesto, siempre implica rezar, presentar sus necesidades ante el Padre y rogarle que obre en sus vidas. Sufrir, o ver a otra persona sufrir, es una de las experiencias más difíciles. El miedo a lo desconocido puede tentarnos a tomar el control de maneras que ofenden nuestra dignidad y pasan por alto el respeto que cada persona merece. Pero no estamos solos. Cristo sufrió más de lo que podemos imaginar y nuestro sufrimiento puede ser significativo cuando lo unimos al suyo. En especial cuando atravesamos situaciones difíciles, se nos invita a aferrarnos a la esperanza de la Resurrección. Dios está con nosotros a cada paso del camino, concediéndonos la gracia que necesitamos. En momentos de sufrimiento, tengamos la valentía de aceptar la ayuda que los demás sinceramente quieren darnos y de ofrecer la ayuda que los demás necesitan. Fuimos hechos para amar y ser amados; debemos depender de los demás y servir al prójimo con humildad, caminando juntos en momentos de sufrimiento. Nuestras relaciones deben ayudarnos a crecer en el amor perfecto. Aprendamos a olvidarnos de nuestras expectativas de perfección y al contrario, aprendamos más a vivir según las expectativas de Dios, quien no nos llama a ser eficientes o exitosos materialmente, sino a amar con abnegación. Nos invita a abrazar cada vida durante todo su tiempo, nuestra vida y la de quienes ha puesto en nuestro camino. Cada vida merece vivir.


 

A message from Cardinal Sean P. O’Malley Regarding October: Respect Life Month

My dear friends in Christ: One of the deepest desires of the human heart is to discover our identity. So often, as a society and as individuals, we identify ourselves by what we do. We base our worth on how productive we are at work or at home, and we determine our lives to be more or less good depending on the degree of independence or pleasure. We may even begin to believe that if our lives, or those of others, don’t “measure up” to a certain standard, they are somehow less valuable or less worth living. Respect Life Month is a fitting time to reflect on the truth of who we are. Our worth is based not on our skills or levels of productivity. Rather, we discover our worth when we discover our true identity found in the unchangeable, permanent fact that we are created in God’s image and likeness and called to an eternal destiny with him. Because of this, absolutely nothing can diminish our God-given dignity, and therefore, nothing can diminish the immeasurable worth of our lives. Others may fail to respect that dignity—may even try to undermine it—but in doing so, they only distance themselves from God’s loving embrace. Human dignity is forever. Whether it lasts for a brief moment or for a hundred years, each of our lives is a good and perfect gift. At every stage and in every circumstance, we are held in existence by God’s love. An elderly man whose health is quickly deteriorating; an unborn baby girl whose diagnosis indicates she may not live long; a little boy with Down syndrome; a mother facing terminal cancer— each may have great difficulties and need our assistance, but each of their lives is worth living. When we encounter the suffering of another, let us reach out and embrace them in love, allowing God to work through us. This might mean slowing down and taking the time to listen. It might mean providing respite care or preparing meals for a family facing serious illness. It might mean simply being present and available. And of course, it always means prayer–bringing their needs before the Father and asking him to work in their lives. Experiencing suffering—or watching another suffer—is one of the hardest human experiences. Fear of the unknown can lead us into the temptation of taking control in ways that offend our dignity and disregard the reverence due to each person. But we are not alone. Christ experienced suffering more deeply than we can comprehend, and our own suffering can be meaningful when we unite it with his. Especially in the midst of trials, we are invited to hold fast to the hope of the Resurrection. God is with us every step of the way, giving us the grace we need. In times of suffering, let us have the courage to accept help that others genuinely want to give, and give the help that others need. We were made to love and be loved; we are meant to depend on one another, serving each other in humility and walking together in times of suffering. Our relationships are meant to help us grow in perfect love. Let us learn to let go of our own standards of perfection and instead learn more deeply how to live according to God’s standards. He does not call us to perfect efficiency or material success; he calls us to self-sacrificial love. He invites us to embrace each life for as long as it is given—our own lives and the lives of those he has placed in our paths. Every life is worth living.

ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS 2015 / WORLD MEETING OF FAMILIES 2015

En preparación para el Encuentro Mundial de Familias, estaremos publicando varios artículos en las próximas semanas para que juntos podamos vivir según el tema de este año:

“El amor es Nuestra Misión: La Familia Plenamente Viva”

ELIGIENDO LA VIDA

Comenzamos esta catequesis explicando que Dios nos creo para un propósito. El Dios que encontramos en Cristo Jesús nos ama, y nos invita a amar tal como el. El matrimonio es el sacramento que trae fertilidad a esta misión de amor. Si entendemos que el amor es nuestra misión en nuestro matrimonios, familias, y parroquias, entonces hemos aprendido una verdad básica que dará figura a muchas áreas de nuestra vida. Por ejemplo, si fidelidad al pacto requiere refrenamiento y perseverancia, si nuestros cuerpos y el mundo material pueden ser las venas de la divina gracia, entonces podemos abordar las cuestiones de sexualidad, ecología, tecnología, y medicina con un compromiso renovado y mas conocimiento. Ahora nos damos cuenta porque una catequesis acerca de la familia ha sido en si una catequesis para toda la vida. Si hemos aprendido a ver nuestras familias como iglesias domesticas, si hemos aprendido porque el individualismo moral no es el contexto adecuado para recibir la instrucción católica, entonces hemos adoptado un punto de vista que reorientaría toda nuestra identidad. Esta misión no esta reservada para algunos solamente o para gente extraordinaria. Esto tampoco significa que de alguna manera debamos de dejar de ser nosotros mismos o ir en busca de una perfección imposible con el fin de ser testigos del evangelio. Quizás pueda
significar que algunas veces somos la minoría en una cultura secular que ve la vida diferente. Pero la Iglesia tiene amplia experiencia en diversos contextos culturales, ofreciendo sabiduría y consejo acerca de las practicas espirituales que nos sostienen. Lea por favor el catecismo para mas detalles. El amor es nuestro origen y nuestro destino, por eso solo de esta manera de amar podemos ser verdaderamente satisfechos, y que el, amor es nuestra misión.


 

To prepare for the World Meeting of Families, in the following weeks we will be publishing articles so together we can live according to this year’s theme:

“Love is our Mission: The Family Fully Alive”

CHOOSING LIFE

We began this catechesis by explaining that God made us for a reason. The God we meet in Jesus Christ loves us, and calls us to love as he does. Marriage is the sacrament that brings human fertility into this mission of love. If we understand that love is our mission in our marriages, families, and parishes, then we have learned a basic truth that will shape many other areas of life. For example, if fidelity to the covenant requires restraint and perseverance, if our bodies and the material world can be vessels of divine grace, then we can approach questions of sexuality, ecology, technology, and medicine with renewed commitment and insight. We now realize why a catechesis on the family has actually been a catechesis for all of life. If we have learned to think of our families as domestic churches, if we have learned why moral
individualism is not the right context for receiving Catholic teaching, then we have adopted a view that will reorient our whole identity. This mission is not reserved for the few or for the extraordinary. Nor does it mean that families somehow have to stop being themselves or seek after some impossible perfection in order to witness to the Gospel. It may mean that we are sometimes minorities in a secular culture that sees life differently. But the Church has wide experience of many different cultural contexts, offering wisdom and advice about spiritual practices to sustain us. Please see the catechism for more details. Love is our origin and destiny, which is why only the way of love can truly satisfy, and that is why Love is Our Mission.

 

 

 

 

ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS 2015 / WORLD MEETING OF FAMILIES 2015

En preparación para el Encuentro Mundial de Familias, estaremos publicando varios artículos en las próximas semanas para que juntos podamos vivir según el tema de este año: “El amor es Nuestra Misión: La Familia Plenamente Viva”

MADRE, MAESTRA, FAMILIA: LA NATURALEZA Y ROL DE LA IGLESIA

Desde la apertura de los primeros párrafos, esta catequesis explica como fuimos creados para la comunión con Dios y los unos para con los otros. La Iglesia tiene una forma institucional porque esta comunión debe ser visible y palpable, y active en el mundo. Los miembros, como venas terrenales de la Iglesia, son necesarias para proclamar una realidad espiritual: la Iglesia es la esposa de Cristo Jesús, y “ella” no es “algo” sino “alguien.” En las palabras del Papa San Juan XIII, la Iglesia es nuestra madre y maestra, nuestra ayuda y guía, y nuestra familia en la fe. Todos los bautizados son hijos e hijas de la Iglesia, dándole a los cristianos la más auténtica y fundamental identidad. Como miembros de la Iglesia, somos miembros de “un solo cuerpo” que no es definido por alguna calificación humana, como edad, nacionalidad, o inteligencia, o por algún logro humano, como eficiencia, organización o virtud moral. Aun cuando sus propios miembros o lideres pecan, nosotros necesitamos de la sabiduría de la Iglesia, sus sacramentos, su apoyo y proclamación de la verdad. Así como nuestra condición pecadora nunca borra nuestra humanidad creada a la imagen de Dios, cuando los católicos pecan, eso no borra la santidad de la Iglesia. La esencia de la Iglesia depende en Jesús, una fundación que nos hace responsables, pero que a la vez es mas segura que cualquier logro o fracaso humano. Dios nunca nos abandona. A pesar de sus muchas fallas, la Iglesia nunca olvida su responsabilidad de predicar y vivir el evangelio. “El Amor es Nuestra Misión,” y la Iglesia es la familia que enseña y manifiesta este amor.


To prepare for the World Meeting of Families, in the following weeks we will be publishing articles so together we can live according to this year’s theme: “Love is our Mission: The Family Fully Alive”

MOTHER, TEACHER, FAMILY: THE NATURE AND ROLE OF THE CHURCH

From its opening paragraphs, this catechism has explained how we were created for communion with God and one another. The Church has institutional forms because this communion must be visible and tangible, and active in the world. The Church’s earthen vessels are necessary for proclaiming a spiritual reality: the Church is the Bride of Christ, a “she,” not an “it.” In the words of Saint John XXIII, the Church is our mother and teacher, our comforter and guide, our family of faith. All the baptized are the Church’s sons and daughters, giving Christians our most fundamental and authentic identity. As members of the Church, we are members of the “one body” that is not defined by any human qualification, such as age, nationality, or intelligence, or by any human achievement, such as efficiency, organization, or moral virtue. Even when her people and leaders sin, we still need the Church’s wisdom, sacraments, support, and proclamation of the truth. Just as our own sinfulness never erases our creation in God’s image, when Catholics sin, that does not erase the Church’s holiness. The Church’s essence depends on Jesus, a foundation which holds us accountable, but which is also deeper and more secure than any human achievement or failure. God never abandons us. Despite her many failures, the Church cannot shirk the responsibility to preach and live the Gospel. “Love is our mission,” and the Church is the family that teaches and embodies this love.