5 Claves para Entender por qué El Yoga es Incompatible con el Cristianismo / Why is Yoga Incompatible with Catholicism?

  1. El yoga es una disciplina espiritual hindú y no solo posturas o ejercicios físicos.

La palabra yoga deriva de la raíz sánscrita “yuj” que significa “unión”. El objetivo del yoga es unir el yo transitorio (temporal) o “jiva”, con el (yo eterno) infinito o “Braham”. el concepto hindú de Dios.

Este dios no es una dios personal, sino que es una sustancia impersonal espiritual que es “uno con la naturaleza y el cosmos”. Brahman es una sustancia impersonal y divina que “impregna, envuelve y subyace en todo”.

El yoga no es únicamente un conjunto de posturas y ejercicios físicos, sino que es una disciplina espiritual que pregona llevar el alma al “samadhi”, es decir, a aquel estado en el que lo natural y lo divino se convierten en uno, el hombre y Dios llegan a ser uno sin ninguna diferencia.

2. Es panteísta y por lo tanto incompatible con el cristianismo

El panteísmo es quella visíon según al cual el dios y el mundo son uno solo. En el hinduismo existe una realidad única y todo lo demás es una ilusión (o Maya), es decir, el universo es entendido como una energía eterna, divina y espiritual, donde todos los entes que existen – incluyendo los humanos – son sus extensiones.

El yoga es la vía que lleva al practicante (varón=yoga, mujer=yogini) conesta energía cósmetica. Por otro lado, en el cristianismo, a través de la revelación contenida en la Tradición y las Sagrada Escrituras se conoce la verdadera naturaleza del hombre como creación única de Dios hecho a su imagen y semejanza; y que ni el hombre ni el universo creados son divinos.

En el hinduismo, el bien y el mal son ilusorios (Maya), y por lo tanto, inexistentes. Mientras que en el cristianismo, el pecado significa una transegresión de la ley de Dios y le rechazo de nuestro verdadero bien; además, es inseparable para nuestra fe porque es la razón por la que necesitamos un Salvador. La Encarnación, la Vida, la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús son para los cristianos medios de salvación, es decir, para liberarnos del pecado y de dud condecuencias.

3. No se puede separar la espiritualidad hiduista de la práctica del yoga.

Es un error creer que practicando yoga solo se conseguirán beneficios corporales sin ser afectado por su fundamento espiritual.

Esto se debe a que el yoga no trata esencialmente de la relajación o la flexibilidad, sino de utilizar los medios físicos para un fin espiritual.

Como explica el apologeta Michael Gleghorn, hay especialistas en yoga como Georg Feuerstein y Jeanine Miller, que al hablar sobre las posturas de esta práctica (asana) y de los ejercicios de respiración (pranayama), las señalan como algo más que solo otra forma de ejercicio: son “ejercicios psicosomáticos”, es decir, que el proceso de origen psíquico también tiene influencia en el cuerpo.

El reconocido investigador sobre yoga, Dave Fetcho, también señala que la filosofía oriental es interpendiente con la práctica del yoga: “El yoga físico, según su definición clásica, es  intrínseca y funcionalmente incapaz de ser separado de la metafísica de las religiones orientales. El practicante occidental que intente hacer esto lo está haciendo desde la ignorancia y en peligro, tanto desde el punto de vista del yogui como desde el punto de vista cristiano. (Yoga; 725:2)

4. La Iglesia Católica sí se ha pronunciado sobre el tema.

En la “Carta a los obispos de la iglesia católica sobre algunos aspectos de la meditación cristiana” de 1989, la Congregación para la Doctrina de la Fe, si bien no condena expresamente el yoga, señala en el numeral 12 que se debe tene prudencia con la práctica de “métodos orientales”, inspirados en el hinduismo y el budismo:

“Propuestas u otras análogas de armonización entre meditación cristiana y técnicas orientales deberán ser contunamente cribadas con un cuidadoso discernimineto de contenidos y de método, para evitar la caída en un pernicioso sincretismo”.

En el numeral 14 se explica que la sola noción de que los seres humanos se unan “con una conciencia cósmica divina” contrdice las enseñanzas de la Iglesia:

“Para aproximarse a ese misterio de la unión con Dios, que los Padres griegos llamaban divinización del hombre, y para comprender con precisión las modalidades en que realiza, es preciso ante todo tener presente que el hombre es ensencialmente criatura y como tal permanece para siempre, de tal forma que nunca será posible una absorción del yo humano en el Yo divino, ni siquiera en los más altos estados de gracia”.

En el 2003, el Consejo Pontificio de la Iglesia Católica para el Diálogo Interreligioso publicó un documento titulado “Jesucristo: Portador del Agua de la Vida”, donde se ubica al yoga como una de las muchas prácticas de la New Age (Nueva Era), y que es “dificil de reconciliar con la doctrina y la espiritualidad cristianas”.

En el numeral 3 explica por qué el del yoga no ayuda a la meditación y oración cristiana.

“Para los cristianos, la vida espiritual consiste en una relación con Dios que se va haciendo cada vez más profunda con la ayud de la gracia, en un proceso que ilumina también la relación con nuestros hermanos. La espiritualidad, para la Nueva Era, significa experimentar estados de conciencia dominados por un sentido de armonía y fusíon con el Todo. Así, ‘mística’ no se refiere a un encuentro con el Dios trascendente en la plenitud del amor, sino a la experiencia provocada por un volverse sobre sí mismo, un sentimiento exultante de estar en comunión con el universo, de dejar que la propia individualidad se hunda en el gran océano del Ser”.

5. El origen del yoga se remonta a los “vedes” y existe más de un tipo

Si bien sus orígenes se remontan a 5 mil años atrás y durante mucho tiempo sus pricipios fueron transmitidos oralmente, el yoga fue puesto por escrito e hizo su aparición en los 4 antiguos textos hindúes conocidos como los Vedas (después en los Upanishads).

Tiempo depués, el pensador hindú Patañjali compiló y codificó todo el conocimiento del yoga en el Yoga Sutra, el texto de más autoridad sobre esta materia y reconocido por todas sus escuelas.

Patañjali explicó en sus escritos las 8 vías que las prácticas del yoga desde la ignorancia a la “iluminación” o unión con Braham. Estas son: la autocontrol (yama), práctica religiosa (niyama), posturas (asana), ejercicios de repiración (pranayama), control de los sentidos (pratyahara), concentración o control mental (dharana), contemplación profunda (dhyana), iluminación (samadhi).

Es intersante observar que las postura y los ejercicios de repiración que frecuentemente son considerados en Occidente como todo el Yoga, son los pasos 3 y 4 que buscan la unión con el llamado Braham.

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Why is Yoga Incompatible with Catholicism?

Yoga is incompatible with Catholicism because the best known practice of Hindu Spirituality is Yoga. Inner Hinduism professes pantheism, which denies that there is only one infinite being who created the world with out of nothing.

Father John A. Hardon, S.J.

Yoga is incompatible with Catholicism because the best known practice of Hindu spiritually is Yoga. Inner Hinduism professes pantheism, which denies that there is only one infinite Being who  created the world out of nothing. This pantheistic Hinduism says to the multitude of the uncultured believers who follow the ways of the gods that they will receive the reward of gods. They will have brief tastes of heaven between successive rebirths on earth. But they will never be delivered from the wheel of existence with its illusory lives and deaths until they realize that only God exist and all else is illusion (Maya). To achieve this liberation the principal way is by means of concentration and self control (yoga).

Indian spirituality is perhaps best known by the practice of yoga, delivered from the root yuj to unite or yoke, which in context means union with the Absolute. Numerous stages are distinguished in the upward progress toward the supreme end of identification: by means of knowledge with the deity; the postures; control of internal and observance of ethical rules; bodily postures; control of internal and external senses; concentration of memory and meditation finally terminating in total absorption (samadhi), when the seer stand in his own nature.

Although the psychic element is far more important in yoga than the body, the latter is more characteristic of this method of Hindu liberation. Its purpose is to secure the best disposition of body for the purpose of meditation. The practice begins with a simple device for deep and slow breathing.

Stopping the right nostril with the thumb, through the left nostril fill in air, according to capacity. Then without any interval, throw the air out through the right nostril, eject through the left, according to capacity. Practicing this three or five times at four hours of the day, before dawn, during midday, in the evening, and at midnight, in fifteen days or a month purity of the nerves is attained.

After such preliminary exercise, more complicated practices are undertaken, but now without the guidance of a professional yogin, called guru. The meditative phase begins with fixing the mind on one object, which may be anything whatsoever, the sphere of the navel, the lotus of the heart, the light of the brain, the tip of the nose, the tip of the tongue, and such like parts of the body or also God, who on Hindu terms is the only real being who exists.

Gradually by sheer concentration of attention: the mind reaches a state of trance, where all mental activity stops and the consciousness rests in itself. The state of samadhi is the culmination of yoga and beyond it lies release. The life of the soul is not destroyed but is reduced to its unconscious and permanent essence.

Cómo Surgió el Rezo del Santo Rosario / A Brief History of the Rosary

El rezo del Santo Rosario surge aproximadamente en el año 800 cuando se creó el salterio de los laicos. En esa época los monjes rezaban los 150 salmos, pero como la mayoria de los laicos no sabían lee, se les enseño a rezar 150 Padres nuestros. Después se formaron otros tres salterios que incluían 150 Aves Marías, 150 alabranzas en honor de Jesús y 150 alabanzas en honor de María.

En el añ 1365 se combinaron los cuatro salterios. Se dividieron las 150 Aves Marías en 15 decenas y se puso un Padre nuestro al inicio de cada una de ellas. En 1500 se establecío, para cada decena, la meditación de un hecho de la vida de Jesús o María, y asi surgió el Rosario de quince misterios. En el año 2002 el Papa San Juan Pablo II introdujo los misterios luminosos. Con ello, se cuentan actualmente 20 misterios en el Santo Rosario.

La palabra Rosario significa “Corona de Rosas”. La Virgen María revelado a muchas personas que cada vez que rezan una Ave María le entrefan una rosa y por cada Rosario completo le entregan una corona de rosas. Así como la rosa es la reina de las flores, el Rosario es la rosade todas las devociones y, por lo tanto, es la más importante.

El Santo Rosario es considerado como la oración perfecta porque se meditan los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre. Estos están distribuidos en los misterios gozosos, dolorosos, gloriosos y luminosos.

El Rosario está compuesto por dos elementos: oración mental y oración verbal. La primera consiste en la meditación de los cuatro misterios. La oración verbal consiste en recitar las veinte decenas (Rosario completo) o cinco decenas del Ave María encabezadas por un Padre Nuestro.

Es una oracióm simple, humilde como María y que podemos rezar con ella. Con el Ave Maróa la invitamos a que rece por nosotros. Al unir su oración a la nuestra, esta se hace más poderosa porque la Virgen siempre recibe lo que ella pide.

Por otro lado en cada una de sus apariciones, nos invita a rezar el Rosario como un arma poderosa en contra del maligno, para traernos la verdadera paz.

La Santa Iglesia recibío el Rosario en su forma actual en el año 1214 de una forma milagrosa: La Virgen se apareció a Santo Domingo de Guzmán y se lo entregó como una arma poderosa para la conversión de los herejes y otros pecadores de esos tiempos. Además, le encomendó la tarea de propagar su devoción.

Esta cobró fuerza en la cristinadad tras la Batalla de Lepanto en 1571. Los musulamnes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban la invasión de la Europa cristiana. Los Reyes católicos de Europa estaban divididos y parecían no darse cuenta de la amenaza inminente. El Papa Pio V pidió ayuda pero no le hicieron mucho caso hasta que el peligro se hizo muy real y la invasión musulmana se hizo certera.

El 17 de septiembre de 1569 el Papa pidío que se rezase el Santo Rosario. Para salvar a la crisstiandad se formó la Liga Santa, conformada por los Estados Papales, el Reino de España, la República de Venecia, la República de Génova, el Ducado de Saboya y la Orden de Malta.

El 7 de octubre de 1517 la Liga Cristiana, comandada por DonJuan de Austria, se enfrentó a la flota musulmana en el Golfo de Corinto, cerca de la ciudad griega de Lepanto el Santo Rosario para vencer a un enemigo superior en número y buques de guerra.

La batalla de Lepanto duró muchas horas pero, al final, los cristianos resultaron victoriosos. Mientras el combate naval transcurría, en Roma el Padre Pío V rezaba el Rosario en su capilla. De repente el Papa salió y, por aparente inspiración, anunció con gran calma a todos los presentes que la Santísima Virgen le había concedido la victoria a los cristianos.

Semanas más tarde llegó el mensaje de la victoria de parte de Don Juan de Austria, quien, desde un principio, atribuyó el triunfo de la Liga Cristiana a la poderosa intercesión de Nuestra Señora del Rosario.

Como agradecimiento a la Virgen María, el Papa Pío V instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y agregó a las Letanías de la Santísima Virgen el título de ” Auxilio de los Cristianos”. Más adelante, el Papa Gregorio III cambió el nombre de la fiesta a la de Nuestra Señora del Rosario, que se celebra actualemnte el 7 de octubre.

La Batalla de Lepanto no fue la única vez donde la devoción al rezo del Santo Rosario se manifestó con poder. Un siglo más tarde, los turcos sitiaron Viena, la capital de Austria. Las fuerzas del enemigo esran superiores y su conquistaban la ciudad Europa caía. Ante esta posible desgracia, el emperador rogó a Nuestra Señora delRosario que los protegiera.

Hubo una sangrienta batalla cuando todo parecía perdido, llegó el rey de Polonia, Jan Sobieski, el 12 de septiembre de 1716, día de la fiesta del Santo Nombre de María, al mando de un éjercito cristiano y derrotó a los turcos.

También el 5 de agosto de 1716, el príncipe Eugenio de Saboya, comandante de los ejércitos cristianos, venció a los turcos. En aquel entoncesese día se celebraba la fiesta de Nuestra Señora de la Nieves.

El Papa Clemente atribuyó la victoria a la devoción manifestada a Nuestra Señora del Rosario. En acción de gracias, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal.


October has long been the month dedicated to the Rosary. Pope St. Pius V established the feast of Our Lady of  the Rosary (October 7th) in 1573 to thank God for the victory of Christians over the Turks at Lepanto, a victory attributed to the praying of the rosary. Pope Clement XI expanded the feast to the universal Church in 1716. The dedication of the entire month to this devotion was officially established by Pope Pius XII in 1884. While devotion to this prayer wanted a bit in the years immediately after Vatican II, interest in this long-practiced devotion is experiencing a resurgence as the faithful rediscover the beauty and spiritual benefit of this meditative practice. The name “rosary” comes from the Latin “rosarium” which means “rose garden.” A rosary is widley considered a gift of roses to Our Blessed Mother in heaven.

The rosary has had a long history and gone through many stages of development. The use of prayer beads actually precedes the time of Christ. Hindus used them to help keep track of prayers said throughout the day. In the Christian tradition, early monastic orders would pray the 150 psalms daily. At first they would use 150 pepples in a small in a small pouch in order to keep track. This later developed into a string with 150 knots and finally a rope with 150 wooden beads. Members of the laity who did not necessarily know the psalms by heart wanted to have comparable version of this practice and so the tradition of praying 150 ” Our Fathers” each day was born. A similar string of beads was used to keep track of this as well. In time, the “angelic salutation” of Gabriel was added before each “Our Father”: “Hail Mary, full of grace, the Lord is with you.” Later on, Elizabeth’s greeting was added to this: “Blessed are you among women.” Still later, the prayer of “Holy Mary, Mother of God, pray for us sinners now and at the hours of our death” was added and the “Hail Mary” as we know it was developed.

Meanwhile in the year 1214, Mary appeared to St. Dominic and encouraged him to spread devotion to the rosary. She promised him that if he did so, he would be successful in converting the Albigensian and that his religious order that he founded would prosper. He spent the rest of his life encouraging other to pray the Rosary and founded a Rosary Confraternity to aid in this task. One hundred years later, Blessed Alan de la Roche picked up where Dominic’s work had ended. He divided the rosary into 10 “Hail Mary” decades preceded by the “Our Father.” In the 15th century the mysteries of the rosary were assigned to each of the decades.

This gave people an opportunity to reflect on Scripture while offering up the meditative prayer. In 1917, Our Lady appeared to three young shepherd children in Fatima, Portugal. She declared herself to be “Our Lady of the Rosary” and repeatedly urged the children to recite the rosary daily.

In more recent times, Pope John XXII taught that the Rosary must have a threefold purpose: “mystical contemplation, intimate reflection, and pious intention.”  On October 16, 2002, Pope John Paul II added new set of five mysteries to the rosary. Known as the “Luminous Mysteries” or “The Mysteries of Light”, they focus on Jesus’ public ministry. In his apostolic letter “The Rosary of the Virgin Mary”, he wrote that “The rosary, though clearly Marian in character, is at a heart a Christ-centered prayer. It has all the depth of the gospel message in its entirely. It is an echo of the prayer of Mary, her perennial Magnificant for the work of the redemptive Incarnation which began in her virginal womb.”

Twelve Reasons from the Teaching of the Church for Wanting to Spend One Hour with Jesus in the Blessed Sacrament.

  1. You are greatly needed!

“The Church and the world have a great need of Eucharistic Adoration.” (Pope John Pual II, Dominicae Cenae)

 2. This is a personal invitation to you from Jesus.

“Jesus waits for us in this Sacrament of Love.” (Pope John Paul II, Dominicae Canae)

 3. Jesus is counting on you because the Eucharist is the center of life.

“Every member of the Church must be vigilant in seeing that the sacrament of Love shall be at the center of the life of the people of God so that through all the manifestations of worship due Him shall be given back love for love and truly become the life of our souls.” (Pope John Paul II, Redeemer of Man)

4. Your hour with Jesus in the Blessed Sacrament will repair for evils of the world and bring about peace on earth.

“Let us be generous with our time in going to meet Jeusu and ready to make reparation for the great evils of the world. Let your adoration never cease.” (Pope John Paul II, Dominicai Cenae)

5. Day and night Jesus dwells in the Blessed Sacrament because you are the most important person in the world to Him!

“Christ is reserved in our churches as the spiritual center of the heart of the community, the universal Church and all humanity, since within the veil of the species, Christ is contained, the Invisible Heart of the Church, the Redeemer of the world, the center of all hearts, by Him all things are and of whom we exist.” (Pope Paul IV, Mysterium Fidei)

6. Jesus wants you to do more than to go to Mass on Sunday.

“Our communal worship at Mass must go together with our personal worship of Jesus in Eucharistic adoration in order that our love may be complete.” (Pope John Paul II, Redeemer of Man)

7. You grow spiritually with each moment you spend with Jesus!

“Our esentials commitment in life is to preserve and advance constantly in Eucharistic life and Eucharistic piety and to grow spiritually in the climate of the Holy Eucharist.” (Pope John Paul II, Redeemer of Man)

8. The best time you spend on earth is with Jesus, your Best Friend, in the Blessed Sacrament!

“How great is the value of conversation with Christ in the Blessed Sacrament, for there is nothing more consoling on earth, nothing more efficacious for advancing along the road of holiness!” (Pope Paul VI, Mysterium Fidei)

9. Just as you can’t be exposed to the sun without receiving its rays, neither can you come to Jesus exposed in the Blessed Sacrament without receiving Divine Rays of His Grace, His Love, His Peace.

“Christ is truly the Emmanuel, this is God with us, day and night, His is in our midst. He dwells with us full of grace and truth. He restores morality, nourishes virtue, consoles the afflicted, strengthens the weak.” (Pope Paul VI, Mysterium Fidei)

10.  If Jesus were actually visible in church, everyone would run to welcome Him, but He remains hidden in the Sacred Host under the appearance of Bread, because He is calling us to faith, that was many come to Him in humility.

“The Blessed Sacrament is the “Living Heart” of each of our churches and it is our very sweet duty to honor and adore the Blessed Host, with out eyes see, the Incarnate Word, Whom they cannot see.” (Pope Paul VI, Credo of the People of God)

11. With transforming mercy, Jesus makes our heart one with His.

“He proposes His own example to those who come to Him, that all may learn to be like Himself, gentle and humble of heart, and to seek not their own interest but those of God.” (Pope Paul VI, Mysterium Fidei)

12. If the Pope himself would give you a special invitation to visit him in the Vatican, this honor would be nothing in comparison to the honor and dignity that Jesus Himself 

Bestows upon you with the Invitation of spending one hour with Him in the Blessed Sacrament.

“The Divine Eucharist bestows upon the Christian people the incomparable dignity.” (Pope Paul VI, Mysterium Fifei)

 

 

 

¿Qué es la Adoracion Eucarística?

¿Qué es la Adoracion Eucarística?

Siendo Jesucristo Dios y estando presente en la Eucaristia, entonces se le debe adoración.

Qué es adorar

Es la relción connatural del hombre con Dios, de la creatura inteligente con su Creador. Los hombres y los ángeles deben adora a Dios. En el cielo, toos, las almas bienaventuradas de los santos y los santos ángeles, adoran a Dios. Cada vez que adoramos no uimos al cielo y traemos nuestro pequeño cielo a la tierra. La adoración es el unico culto debido solmente a Dios. Cuando Satanás pretendió tentarlos a Jesús en el desierto le ofreció todos los reinos, todo el poder de este mundo si él lo adoraba. Satanás, en su soberbia de locura, pretende la adoración debida a Dios, Jesús le respondió con la Escritura: “Sólo a Dios adorarás y a Él rendirás culto.”

Qué es la adoración eucarística

Es adorar a la divina presencia real de Jesucristo, Dios y hombre verdadero, en la Eucaristía.

Jesucrusto, al comer la Pascua judía con los suyos, aquella noche en la que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, dando gracias bendijo al Padre y lo pasó a sus discípulos diciendo: “Tomad y comed todos de él, esto es mi cuerpo que será entregado por vosotros”, al final de la cena, tomó el cáliz de mi sangre. Sangre de la Alianza Nueva y Eterna que será derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados.”

Él dijo sore el pan: “Esto es mi cuerpo”, y sobreo el vino: “Esta es mi sangre.” Pero, no sólo eso, agrego también: ” Hacedesto en conmemoración mía.” Les dio a los apóstoles el mandato, “haced esto”, el mandato de hacer lo mismo, de repetir el gesto y las palabras sacramentales. Nacía así la Eucaristía y el sacerdocio ministerial.

Cada vez que le sacerdote pronuncia las palabras consagratorias es Jesucristo quien lo ha hecho y se hace presente su cuerpo ysu sangre, su Persona Divina. Porque Jesucristo es Dios verdadero y hombre verdadero. Siento Jesucristo Dioas y estando presente en la Eucaristía, entonces se le debe adoración.

En la Eucaristía adoramos a Dios en Jesucristo, y Dios es Uno y Trino, proque en Dios no hay divisiones. Jesucrito es Uno con el Padre y el Espíritu Santo y, como enseña el Concilio de Trento, está verdaderamente, realmente, substancialmente presente en la Eucaristía.

 La Iglesia cree y confiesa que <<en el augusto sacramento de la Eucaristía, después de la consagración del pan y del vino, se contiene verdadera, real y substancialmente nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y hombre, bajo la aparencia de aquellas cosas sensibles.. (Trento 1551: Dz 874/1636)

La divina Presencia real del Señor, éste es el fundamento primero de la devoción y del culto al Santísimo Sacramento. Ahí está Cristo, el Señor, Dios y hombre verdadero, mereciendo absolutamente nuestra adoración y suscitándola por la acción de Espíritu Santo. No está, pues, fundada la piedad eucarística en un puro sentimiento, sino precisamente en la fe. Otras devocines, quizá, suelen llevar en su ejercicio una mayor estimulación de los sentidos – por ejemplo, el servicio de caridad a los pobres-; pero la devoción eucarística, precisamente ella, se fundamenta muy exclusivamente en la fe, en la pura fe sobre el Mysterium fidei por los tanto, ,,este culto de adoración se apoya en una razón seria y sólida, ya que ;a Eucaristía es a la vez sacrificio y sacramento, y se distingue de los demás en que no sólo comunica la graica, sino que encierra de un modo estable al mismo Autor de ella,

<<Cuando la Iglesia nos manda adorar a Cristo, escondido bajo los velos eucarísticos, y pedirle los dones espirituales y temporales que en todo tiempo necesitamos, manifiesta lala viva fe con que cree que su divino Esposo está bajo dichos velos, le exoresa su gratitud y goza de su íntima familiaridad>>(Mediator Dei 164).

El culto eucarístico, ordenado a los cuatro fines del santo Sacrificio, es culto dirigido al glorisos Hijo encarnado, que vive y reina con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Es, pues, un culto que presta a la santísima Trinidad la adoración que se le debe (+Dominicae Cenae 3)

La Eucaritstía es el mayor tesoro de la Iglesia ofrecido a todos para que todos puedan recibir por ella gricas abundantes y bendiciones. La Eucaristía es le sacramento del sacrificio de Cristo del que hacemos memoria y actualizamos en cada Misa y es también su presencia viva entre nosotros. Adorar es entrar en íntima relación con el Señor presente en el Santísimo Sacramento.

Adorar a Jesucristo en el Santísimo Sacramento es la espuesta de fe y de amor hacia Aquel que siendo Dios se hizo hombre, hacia nuestro Salvador que nos ha amado hasta dar su vida por nsotros y que sigue amándonos de amor eterno. Es el reconocimiento de la misericordia y majestad del Señor, que eligío el Santísimo Sacramento para quedarse con nosotros hasta el fin de mundo.

El cristiano, adorando a Cristo reconoce que El es Dios, y el católico adorándolo ante le Santísimo Sacramento confiesa su presencia real y verdadera y substancial en la Eucarística. Los católicos que adoran no sólo cumplen con un acto sublime de devoción sino que también dan testimonio del tesoro más grande que tiene la Iglesia, el don de Dios mismo, el don que hace el Padre del Hijo, el don de Cristo de sí mismo, el don que viene por el Espíritu: la Eucaritía.

El culto eucarístico siempre es de adoración. Aún la comunión sacramental implica necesariamente la adoración. Esto lo recuerda el Santo Padre Benedicto XVI en Sacramentum Caritatis cuando cita a san Agustin: “nadie coma de esta carne sin antes adorarla…pecríamos si no la adoráramos”(SC 66). En otro sentido, la adoración también es comunión, no sacramental pero sí espiritual. Si la comunión sacramental es ante todo un encuentro con la Persona de mi Salvador y Creador, la adoración eucarística es una prolongación de ese encuentro. Adorar es una forma sublime de premanecer en el amor del Señor.

Por tanto, vemos que la adoración no es algo facultativo, optativo, que se puede o no hacer, no es una devoción más, sino que es necesaria, es dulce obligación de amor. El Santo Padre Benedicto XVI nos recordaba que la adoración no es un lujo sino una prioridad. Quien adora da testimonio de amor, del amor recibido y de amor correspondido, y además da testimoni de su fe.

Ante el misterio inefable huelgan palabrs, sólo silencio adorante sólo presencia que le hable a otra presencia. Sólo el ser creado ante el Ser, ante el único Yo soy, de donde viene su vida. Es el estupor de quien sabe que ¡Dios está aquí! ¡Verdaderamente aquí!

REFLEXION DOMINICAL / SUNDAY REFLECTION

Nuestra cultura

A veces se piensa que las desventuras son un castigo o la voluntad misteriosa de Dios. La verdad es que la enfermedad es parte de la condición humana. El plan de Dios es la salud de todos y la participación en la vida de la comunidad por medio del servicio.

Reflexiones para la homilía

A veces decimos que la vida es una lucha; que hay que trabajar duro para salir adelante. Otras veces decimos que la vida es un camino. Nada es seguro, todo cambia y nosotros vamos también progresando internamente. Lamentamos con frecuencia lo rápido que pasa el tiempo y lo corta que es la vida. Otros dicen, ante las desgracias, “no somos nada”. Es como estar desarmado ante la dificultad e impotente para hacer algo. Se parece un poco a la actitud de Job. Hay iglesias que ofrecen una salida a esto y aseguran que pueden ayudarle a dejar de sufrir. A primera vista, la cosa parece fácil; pero sabemos que no es así́ de sencillo. Ser humano significa lidiar con el dolor, el sufrimiento y la muerte, así́ como con la alegría y el placer. La fe en Cristo no es un escape del dolor; más bien nos lleva a enfrentar la cruz del discípulo. Entonces, ¿qué se puede hacer? ¿No sería mejor morir o no haber vivido nunca? Frente a esa aparente desesperanza, se nos presenta otro modelo, el de Pablo, que quiere hacerse débil con los débiles y alegrarse con quienes se alegran, con el fin de llevarlos todos a Cristo. Cristo es la salud, aunque quizá́ no sea la del cuerpo. Jesús es la posibilidad de que la vida tenga sentido y de que no sea simplemente un tiempo sin objetivos, sin metas. No decimos que el sufrimiento se aleje, sino que se llena de sentido al verlo como oportunidad de servir a otros, de sembrar el bien, de dar testimonio. A veces a las personas les ocurren cosas lamentables y se preguntan si ése es el plan de Dios para ellas. No lo entienden hasta que descubren que su fe y valentı́a al enfrentar la realidad que les ha traı́do la vida ayudan a otros a tener esperanza. Jesús nos ofrece, como a Pablo y a la suegra de Pedro, la oportunidad de levantarnos y servir. Ahı́ está la verdadera vida, el sentido de todo. La vida parece corta y difı́cil; pero, cuando uno sale de sı́ para servir a otros en esperanza y alegrı́a, todo se llena de sentido. Cuando uno se aferra a la verdadera salvación en Jesús, todo se llena de frutos de vida. Jesús es la salud del cuerpo y del alma; pero la sanación de Dios no viene solamente con pedirla o como algo mágico. La salvación es aferrarse fuertemente a lo que de verdad no pasa, a la vida verdadera que no es corta. Esa

es la vida en la que de verdad ya no hay lágrimas ni sufrimiento:

la vida de Dios.

Para la reflexión

¿Cómo me enfrento a las dificultades en mi vida? ¿Me quejo, protesto y me desespero o trato de buscar el sentido de la vida para mı́ mismo y para los demás?


Our Culture

Sometimes we think that misfortunes are a punishment or the mysterious will of God. The truth is that sickness is part of the human condition. God’s plan is for everyone to be healthy and able to participate in the life of the community through their service.

Homily Reflection

We sometimes say that life is a struggle; that we have to work hard to get ahead. Other times we say that life is a journey. Nothing is for sure, everything changes and we are also progressing internally. Frequently, we regret how fast times passes and how short life really is. Some, facing misfortunes, say, “we are nobody.” It is as if one is disarmed in front of difficulty and feels powerless to do anything. It seems a little like the attitude of Job. There are churches that offer a way out of this and claim that they can help you stop suffering. At first glance, it seems to be an easy thing; but we know it is not that simple. To be human means to deal with pain, suffering, and death, as well as with joy and pleasure. Faith in Christ is not necessarily an escape from pain; rather it brings us to deal with the cross of the disciple. Then, what can be done? Wouldn’t it be better to die or never have lived? With this apparent hopelessness, we are presented another model, the one from Paul, who wants to become weak with those who are weak and rejoice with those who are happy, in order to bring them all to Christ. Christ is health, although perhaps not of the body. Jesus is the possibility that life has meaning and that it is not just a time without objectives, without goals. We do not say that suffering goes away, but that it is filled with meaning when seen as an opportunity to serve others, to sow good, to bear witness. Sometimes, deplorable things happen to people and they wonder this is God’s plan for them. They do not understand it until they discover that their faith and courage to face the reality that life has brought help others to have hope.Jesus offers us, as Paul and Peter’s mother-in-law, the opportunity to be lifted and serve. Herein is true life, the meaning of everything. Life seems short and difficult; but, when you come out of yourself to serve others in hope and joy, everything is filled with meaning. When one clings on to the true salvation in Jesus, everything is filled with the fruits of life. Jesus is the health of the body and soul; but God’s healing comes not only by asking for it or by magic. Salvation is to cling strongly to what really doesn’t pass, to the true life that is not short. That is the life in which there are truly no longer any tears or suffering: the life of God.

CULTURA CATOLICA

Santa Josefina (Giuseppina) Bakhita
Esclava, religiosa, santa, de origen sudanés. Fiesta: 8 de febrero “Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillaría para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no sería cristiana y religiosa”. De su vida no se conocen datos exactos. Se cree que es de Olgossa en Darfur, y que nació en 1869. Vivió su infancia con sus padres, tres hermanos y dos hermanas, una de ellas su gemela. Su vida fue profundamente marcada cuando unos negreros llegaron a Olgossa y capturaron a su hermana. En su biografía escribió: “Recuerdo cuánto lloró mamá y cuánto lloramos todos”. También cuento su propia experiencia al encontrarse con los buscadores de esclavos. Cuando aproximadamente tenía nueve años, paseaba con una amiga por el campo y vimos de pronto aparecer a dos extranjeros, de los cuales uno le dijo a mi amiga: ‘Deja a la niña pequeña ir al bosque a buscarme alguna fruta. Mientras, tú puedes continuar tu camino, te alcanzaremos dentro de poco’. El objetivo de ellos era capturarme, por lo que tenían que alejar a mi amiga para que no pudiera dar la alarma. Sin sospechar nada obedecí, como siempre hacia. Cuando estaba en el bosque, me percaté que las dos personas estaban detrás de mí, y fue cuando uno de ellos me agarró fuertemente y el otro sacó un cuchillo con el cual me amenazó diciéndome: ‘Si gritas, morirás! Síguenos!'”. Fueron esos hombres quienes le pusieron el nombre Bakhita sin comprender a donde ella llegaría. Llevaron a Bakhita a El Obeid donde fue vendida a cinco distintos amos en el mercado de esclavos. Intentó escapar, pero sin éxito. Su cuarto amo fue el peor en sus humillaciones y torturas. Cuando tenía unos 13 años fue tatuada, le realizaron 114 incisiones y para evitar infecciones le colocaron sal durante un mes. Ella cuenta en su biografía: “Sentía que iba a morir en cualquier momento, en especial cuando me colocaban la sal”. El comerciante italiano Calixto Leganini compró a Bakhita en 1882.Era el quinto amo. Ella escribe: “Esta vez fui realmente afortunada porque el nuevo patrón era un hombre bueno y me gustaba. No fui maltratada ni humillada, algo que me parecía completamente irreal, pudiendo llegar incluso a sentirme en paz y tranquilidad”. Mucho le costó escribir su autobiografía en 1910, la cual fue publicada en 1930. En 1929 se le ordena ir a Venecia a contar la historia de su vida. Luego de la publicación de sus memorias, se hizo muy conocida y viajaba por toda Italia dando conferencias y recogiendo fondos para su congregación. Aunque la salud de Bakhita se fue debilitando hacia sus últimos años y quedó con mucho dolor en silla de ruedas, no dejó de viajar. Falleció el 8 de febrero de 1947 en Schio, siendo sus últimas palabras: “Madonna! Madonna!” Miles de personas fueron a darle el último adiós, expresando así el respeto y admiración que sentían hacia ella. Fue velada por tres días, durante los cuales, según cuenta la gente, sus articulaciones aún permanecían calientes y las madres cogían su mano para colocarla sobre la cabeza de sus hijos. Josefina se recuerda con veneración en Schio como “Nostra Madre Moretta”. Sus restos incorruptos fueron sepultados bajo el altar de la la iglesia del convento de Schio, Italia. Bakhita fué canonizada por S.S. Juan Pablo II el 1 de octubre del 2000. La historia de Bakhita es la de un continente. Ella sufrió graves males en manos de algunos cristianos pero su corazón no se cerró. Supo perdonar a los que la ultrajaron y descubrir que aquellos agravios, aunque cometidos por cristianos, son contrarios al camino de Jesús. Gracias a las religiosas encontró el verdadero rostro de Cristo y entró en Su Iglesia. Nada, ni los malos ejemplos, nos puede apartar del amor de Dios cuando le permitimos reinar en nuestro corazón. Bakhita nos deja este maravilloso testamento de perdón por amor a Cristo: “Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillaría para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no sería cristiana y religiosa”. El Papa la llamó “Nuestra Hermana Universal”.

CULTURA CATOLICA / CATHOLIC CULTURE

San Juan Bosco

(Becchi, 1815 – Turín, 1888) Santo y sacerdote italiano, también

llamado Don Bosco. Su niñez fue dura, pues después de perder a su padre, tuvo que trabajar sin descanso para sacar adelante la hacienda familiar. Se cuenta que aprendió a leer en cuatro semanas; quería estudiar para ser sacerdote, por lo que tenía que hacer todos los días a pie unos diez kilómetros (a veces descalzo, por no gastar zapatos) para ir a estudiar en el liceo de Chieri. Con el fin de pagar sus estudios trabajó en toda clase de oficios. Ordenado en 1841 y preocupado por la suerte de los niños pobres, particularmente por su imposibilidad de acceso a la educación, a partir de 1842 fundó el Oratorio de San Francisco de Sales. Estableció luego las bases de la Congregación de los sacerdotes de San Francisco de Sales, o salesianos (1851), aprobada en 1860, y de su rama femenina, el Instituto de Hijas de María Auxiliadora. Tales instituciones, dedicadas a la enseñanza de los niños pobres (a los que se formaba en diversos oficios y en la vida cristiana), se desarrollaron con rapidez gracias al impulse de uno de los grandes pedagogos del siglo XIX. La orden salesiana alcanza hoy en día 17.000 centros en 105 países, con 1.300 colegios y 300 parroquias, mientras que el instituto femenino de María Auxiliadora (las Hermanas Salesianas) posee 16.000 centros en 75 países, dedicados a la educación de la juventud pobre. Ya en vida de Don Bosco las instituciones por él fundadas llegaron a reunir más de cien mil niños pobres bajo su protección. Además de su labor educadora y fundadora, San Juan Bosco publicó más de una cuarentena de libros teológicos y pedagógicos, entre los cuales cabe destacar El joven instruido, del que se llegaron a publicar más de cincuenta ediciones y un millón de ejemplares sólo en el siglo XIX. El propio santo se encargó también de compilar y editar los llamados Sueños de Don Bosco, un total de 159 sueños en ocasiones premonitorios que tuvo a lo largo de su vida, el primero de ellos a los nueve años de edad. San Juan Bosco murió la madrugada del 31 de enero de 1888 en Turín. Durante tres días, la ciudad piamontesa desfiló ante su capilla ardiente, a cuyo entierro acudieron más de trescientos mil fieles. Fue beatificado en 1929 y canonizado en 1934; para su canonización se presentaron seiscientos cincuenta Milagros


JOHN BOSCO

(1815-1888)

Beatified 2-5-1929 – Canonized 1-4-1934

Born in Castlenuovo d’Asti on August 16, 1815, John was educated in the faith and in living according to the Gospel message by his mother. He was just nine years old when he had a dream, which called him to dedicate himself to the education of young people. While still a boy he began to entertain his peers with games alternated with work, prayer and religious education. On becoming a priest (1841) he chose as his life’s programme: “Da mihi animas cetera tolle” (“Give me souls, take all the rest” Gen. 14: 21). He began his apostolate among poor young people with the founding of the Oratory, which he placed under the patronage of St. Francis of Sales. He Led Young People to Meet Christ By means of his educational style and pastoral practice, based on reason, religion and loving kindness (the Preventive System) he led young people to reflect, to meet Christ and their brothers and sisters, to the study of the faith and to apostolic, civil and professional commitment. St. Dominic Savio stands out among the most outstanding fruits of his work. The source of his indefatigable activity and of the effectiveness of his work was his “constant union with God” and his unlimited confidence in Mary Our Help who he considered to be the inspiration and support of his whole work. WORK AND TEMPERANCE He left, as an inheritance for his Salesian sons and daughters, a form of religious life that was simple but founded on solid Christian virtue and on contemplation in action, which may be summed up in the words “work and temperance”. He sought his best collaborators among his young people, thus establishing the Society of St. Francis of Sales (Salesians). Together with St. Maria Domenica Mazzarello he founded the Institute of the Daughters of Mary Help of Christians (Salesian Sisters). Finally, together with good and hard-working lay men and women, he created the Salesian Cooperators to work alongside him and sustain the education of young people, thus anticipated.

 

Reflexion Dominical / Sunday Relfection

Nuestra Cultura:

A veces algunas personas no buscan superarse y estudiar más, por falta de reconocimiento de los talentos intelectuales que poseen; o no ofrecen sus talentos en su comunidad, porque no son conscientes de que los tienen.

Reflexiones para la homilía

Algunos maestros utilizan la Parábola de los Talentos para decirles a los alumnos que hay que estudiar más y esforzarse al máximo; y que usar nuestros talentos significa estar atentos y hacer bien nuestro trabajo.

Asimismo, se nos ha dicho que incluso en caso de que las cosas no se consigan fácilmente, debemos esforzarnos más, porque se nos ha dado la capacidad; y que hay que mirar a quienes lograban resultados aun con limitaciones y dificultad, para que ver cómo con sus talentos —los pocos que han recibido— logran más que algunos que han recibido mucho más, pero no lo aprovechaban bien.

La vida, nuestra personalidad, nuestras habilidades, la familia en que hemos nacido, los recursos y las oportunidades económicas que tenemos son dones y talentos.

Hoy Jesús nos recuerda que no debemos enterrar nuestros talentos; tenemos que ponerlos a trabajar; pero, ¿para qué? ¿Para lograr una vida mejor para nosotros? ¿Para tener más dinero? ¿Para ser felices y aprovecharnos de esos dones? Los talentos recibidos no son para nuestro disfrute personal, sino para los demás, para que vayamos construyendo el Reino de Dios aquí en la tierra.

Las mejores fiestas son aquellas en las que quienes van aportan algo.

Todos gozamos de todo y cada uno aporta lo que tiene o lo que sabe hacer; eso es poner los talentos al servicio de la fraternidad; y es lo que Jesús nos pide que hagamos en nuestra familia y nuestra comunidad.

Para la reflexión

¿Cuáles son mis talentos y habilidades? ¿Me los guardo para mí? ¿Cómo podría usarlos para el bienestar de los demás? ¿Pretendo a veces recibir y no dar?


Our Culture

Sometimes people fail to seek greater achievement and study more because they do not recognize the intellectual talents they possess; or they do not offer their talents in their community, because they are unaware that they have them.

Homily Reflection

Some teachers use the Parable of the Talents to tell their students that they needed to study more, to put in the maximum effort; and that to use our talents means paying attention and doing our job well.

Likewise, we have been told that even in case things do not come with ease, we have to put in greater effort because we have been given the ability; and that we must look at those who achieve results albeit with limitations and difficulty, so that we could see how with their talents—the little they received—they achieve more than those who have received much more but do not take advantage of it.

Life, our personality, our abilities, the family we have been born into, the economic resources and opportunities we have are all gifts and talents.

Jesus reminds us today that we must not bury our talents; we have to put them to work; but, to what purpose? To attain a better life for ourselves? To have more money? To be happy and benefit ourselves from these gifts? The talents received are not for our own personal enjoyment; they are given to help others, so that we can continue building

the Reign of God here on earth.

The best feasts are the ones where those who attend bring something.

Everyone enjoys everything and each one brings what they have and what they know how to do; this is putting talents in the service of the fraternity; and it is what Jesus asks us to do in our family and our community.

For Reflection

What are my talents and abilities? Do I keep them to myself? How can I use them in benefit of others? Do I sometimes seek to receive and not give?

 

 

Las Señales de Jesus / Signs from Jesus

 Hay que estar atentos a las señales de Jesús

Las señales son importantes. De igual manera que comprendemos el lenguaje, los signos nos dan fuertes mensajes y a veces comunican incluso más que las palabras. Un enamorado espera una señal de amor de su amada. Un hijo que tiene a un papá o mamá enfermo ,busca signos que le den esperanza de vida. Un hombre que ande por el desierto tiene los ojos bien abiertos para ver dónde hay signos de agua o de vida. Dame una señal, le decimos a Dios muchas veces.

Hay personas que ven señales de Dios en cosas que no lo son; es decir, podría ser que vieran una señal en algo que a toda vista es todo lo contrario a lo que quiere Dios. Buscamos señales, signos, luces que nos indiquen por dónde caminar o hacia dónde dirigirnos; a veces esa búsqueda es un escape de la necesidad de tomar una decisión. Espero que Dios me dé una señal sobre lo que tengo que hacer con mi vida y, como no llega, no hago lo que sé dentro de mi corazón que debería hacer. Quizá no haya visto que la señal es precisamente eso: la sed o el deseo del corazón, la inclinación a hacer algo al servicio de otros.

Hoy las lecturas nos dicen que la señal, la única señal que nos va a indicar todos nuestros caminos, es la venida de Jesús al mundo. El Hijo de Dios se hace hombre. Eso debería ser suficiente para indicarnos todos los caminos a Jesús; porque, si su vida fue de entrega a su Padre y de cumplimiento de su voluntad, así debe ser la nuestra; si su vida fue de servicio generoso, así debe ser la nuestra; si su vida fue de perdón y sanación, tal debería ser la nuestra. No nos hace falta más señal: Jesús, que viene al mundo, es camino, verdad y vida.

Para la reflexión:

¿Dónde suelo buscar luces para el camino? ¿Persigo algo alguna vez con entusiasmo solamente para darme cuenta más tarde de que ahí no está mi felicidad, ni la voluntad de Dios para mí? ¿Dónde puedo encontrar las señales que me indiquen por dónde caminar?


We Must Remain Alert to the Signs from Jesus

Signs are very important. In the same way we understand language, signs can sometimes provide powerful messages and sometimes they communicate even more than words do. A person in love waits for a sign of love of his or her beloved. A son whose parent is ill seeks signs to give him hopes of life. A man walking through the desert keeps his eyes open for signs of water or life. Give me a sign, we tell God many times.

There are people who see signs of God in things that are not really such signs; in other words, they might see a sign in something that is clearly the opposite of what God may want. We seek signs, symbols, lights to show us where to go or where we are heading; and sometimes this search may even become an escape from the need to make a decision. I expect God to give me a sign about what I should do with my life and, since I don’t see any, I don’t do what deep in my heart I feel should be done. Perhaps what I should see is that the sign is precisely the thirst or desire of the heart, the inclination to doing something in the service of others.

Today the readings tell us that the sign, the only sign that will show all our paths is the coming of Jesus into the world. The Son of God becomes a man. That should be enough to show us all the ways leading to Jesus; because, if his life was one of self-giving to God and fulfilling of God’s will, our life should be the same; if his life was one of generous service, such should be ours; if his life was one of forgiveness and healing, so should ours. We don’t need any more signs: Jesus, who comes into the world, is our way, truth and life.

For Reflection:

Where do I usually look for guidance in my journey of life? Do I sometimes engage enthusiastically in something to later discover that my happiness is not there and it is not God’s will for me? Where can I find signs to help me see the way that I must follow?

 

Octubre, Mes del Respeto a la Vida / October, Respect Life Month

Un mensaje del Cardenal Sean P. O’Malley Sobre Octubre: Mes del Respeto a la vida

Estimados amigos en Cristo: Uno de los deseos más profundos del corazón humano es descubrir nuestra identidad. A menudo, como sociedad y como individuos, nos identificamos según lo que hacemos. Basamos nuestro valor en lo productivos que somos en el trabajo o en la casa, y determinamos que nuestra vida es mejor o peor en base al grado de independencia o placer. Quizás incluso comencemos a pensar que si nuestra vida, o la de los demás, no “alcanza” ciertas expectativas es menos valiosa o menos digna de ser vivida. El Mes Respetemos la Vida es un buen momento para reflexionar sobre la verdad de quiénes somos. Nuestro valor no se basa en nuestras destrezas ni en nuestro nivel de productividad. Más bien, descubrimos nuestro valor cuando descubrimos nuestra verdadera identidad: el hecho permanente e inmutable de que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios y se nos llamó a compartir un destino eterno junto a él. Debido a esto, absolutamente nada puede disminuir la dignidad que Dios nos dio y, por lo tanto, nada puede disminuir el incalculable valor de nuestra vida. Otros quizás no respeten dicha dignidad, y quizás incluso intenten socavarla, pero al hacerlo se distancian del tierno abrazo de Dios. La dignidad humana es para siempre. Ya sea que la vida dure un breve momento o cien años, la vida es sin duda un regalo perfecto. A cada paso y en cada situación, existimos gracias al amor de Dios. Un hombre mayor cuya salud se deteriora rápidamente; una niña en el vientre de su madre con un diagnóstico que indica que quizás no viva mucho; un pequeño con síndrome de Down; una madre que enfrenta un cáncer terminal; quizás tengan muchos problemas y necesiten nuestra ayuda pero cada una de esas vidas merece vivir. Cuando veamos sufrir a los demás, acerquémonos para abrazarlos con amor y permitir que Dios obre a través de nosotros. Esto tal vez implique hacer una pausa para escuchar; o tal vez ofrecer servicios de relevo o preparar comidas para una familia que enfrenta una enfermedad grave. Tal vez implique simplemente estar presente y disponible. Y, por supuesto, siempre implica rezar, presentar sus necesidades ante el Padre y rogarle que obre en sus vidas. Sufrir, o ver a otra persona sufrir, es una de las experiencias más difíciles. El miedo a lo desconocido puede tentarnos a tomar el control de maneras que ofenden nuestra dignidad y pasan por alto el respeto que cada persona merece. Pero no estamos solos. Cristo sufrió más de lo que podemos imaginar y nuestro sufrimiento puede ser significativo cuando lo unimos al suyo. En especial cuando atravesamos situaciones difíciles, se nos invita a aferrarnos a la esperanza de la Resurrección. Dios está con nosotros a cada paso del camino, concediéndonos la gracia que necesitamos. En momentos de sufrimiento, tengamos la valentía de aceptar la ayuda que los demás sinceramente quieren darnos y de ofrecer la ayuda que los demás necesitan. Fuimos hechos para amar y ser amados; debemos depender de los demás y servir al prójimo con humildad, caminando juntos en momentos de sufrimiento. Nuestras relaciones deben ayudarnos a crecer en el amor perfecto. Aprendamos a olvidarnos de nuestras expectativas de perfección y al contrario, aprendamos más a vivir según las expectativas de Dios, quien no nos llama a ser eficientes o exitosos materialmente, sino a amar con abnegación. Nos invita a abrazar cada vida durante todo su tiempo, nuestra vida y la de quienes ha puesto en nuestro camino. Cada vida merece vivir.


 

A message from Cardinal Sean P. O’Malley Regarding October: Respect Life Month

My dear friends in Christ: One of the deepest desires of the human heart is to discover our identity. So often, as a society and as individuals, we identify ourselves by what we do. We base our worth on how productive we are at work or at home, and we determine our lives to be more or less good depending on the degree of independence or pleasure. We may even begin to believe that if our lives, or those of others, don’t “measure up” to a certain standard, they are somehow less valuable or less worth living. Respect Life Month is a fitting time to reflect on the truth of who we are. Our worth is based not on our skills or levels of productivity. Rather, we discover our worth when we discover our true identity found in the unchangeable, permanent fact that we are created in God’s image and likeness and called to an eternal destiny with him. Because of this, absolutely nothing can diminish our God-given dignity, and therefore, nothing can diminish the immeasurable worth of our lives. Others may fail to respect that dignity—may even try to undermine it—but in doing so, they only distance themselves from God’s loving embrace. Human dignity is forever. Whether it lasts for a brief moment or for a hundred years, each of our lives is a good and perfect gift. At every stage and in every circumstance, we are held in existence by God’s love. An elderly man whose health is quickly deteriorating; an unborn baby girl whose diagnosis indicates she may not live long; a little boy with Down syndrome; a mother facing terminal cancer— each may have great difficulties and need our assistance, but each of their lives is worth living. When we encounter the suffering of another, let us reach out and embrace them in love, allowing God to work through us. This might mean slowing down and taking the time to listen. It might mean providing respite care or preparing meals for a family facing serious illness. It might mean simply being present and available. And of course, it always means prayer–bringing their needs before the Father and asking him to work in their lives. Experiencing suffering—or watching another suffer—is one of the hardest human experiences. Fear of the unknown can lead us into the temptation of taking control in ways that offend our dignity and disregard the reverence due to each person. But we are not alone. Christ experienced suffering more deeply than we can comprehend, and our own suffering can be meaningful when we unite it with his. Especially in the midst of trials, we are invited to hold fast to the hope of the Resurrection. God is with us every step of the way, giving us the grace we need. In times of suffering, let us have the courage to accept help that others genuinely want to give, and give the help that others need. We were made to love and be loved; we are meant to depend on one another, serving each other in humility and walking together in times of suffering. Our relationships are meant to help us grow in perfect love. Let us learn to let go of our own standards of perfection and instead learn more deeply how to live according to God’s standards. He does not call us to perfect efficiency or material success; he calls us to self-sacrificial love. He invites us to embrace each life for as long as it is given—our own lives and the lives of those he has placed in our paths. Every life is worth living.