¿Por Qué Se Bautizo Jesús? / Why Was Jesus Baptized?

Jesús no tenía necesidad de ser bautizado. Juan Bautista acertaba plenamente al decir: “Detrás  de mí viene el que puede más que yo, y yo merezco ni agacharme para desatarle la sandalias” (cf Mc 1, 7-11). El bautismo de Juan, que no es todavía el sacramento cristiano del bautismo, era un bautismo de penitencia, que expresaba el deseo del bautismo, era un bautismo de penitencia, que expresaba el deseo de ser purificado de los pecados. Ningún pecado había en Jesús. Él es el Santo, el Inocente, el Hijo de Dios/

¿Por qué, entonces, quiso Jesús ser contado entre los pecadores y, como algunos de ellos, dejarse bautizar por Juan? En el gesto de Jesús descubrimos su solidaridad redentora. Se hace uno de los nuestros, para compartir hasta el fondo nuedtra suerte y asi poder transformarla. En realidad, no es agua del Jordán la que purifica a Jesús, sino que es Él, dejándose sumergir en el agua, quien confiere el agua el poder de santificar.

La inmersión de Jesús en el Jordán prefigura su inmersión en la muerte. El Señor no sólo se dejó contar entre los pecadores, sino se apropió de todo el pecado de los hombres y asumió la consecuencia de ese pecado, la muerte. Haciendo suya la muerte la destruyó desde dentro, tranformándola en vida, al igual que convirtió el agua del Jordán en agua de vida.

El Señor, que posee el Espíritu en plenitud, puede comunicarlo a los suyos por medio de un Bautismo que ya no es, como el de Juan, un mero signo de penitencia, si no una participación sacramental en su Pascua. Al recibir el sacramento del Bautismo por el agua y el Espíritu Santo somos verdaderamente regenerados; morimos al hombre viejo, al pecado, y renacemos como hombre nuevos, como hijos adoptivos de Dios por la gracia, como miembros de la Iglesia.

El evangelio dice que apenas salió Jesús del agua se “rasgó el cielo”. Los cielos se abrieron, comenta Santo Tomás de Aquino, para mostrar los elementos que pertenecen a la eficacia de nuestro Bautismo. Una eficacia que provienem no de las fuerzas humanas, sino de la virtud del cielo. Una eficacia relacionada con la fe del que se bautiza y con la fe de la Iglesia, mediante la cual, “contemplamos las cosas del cielo, que superan los sentidos y la razón humanos”. Y, además, “se abrieron los cielos, para manifestar que el camino del cielo queda abrieto para los bautizados” (STh III 39 5).

Debemo preseverar en la oración para que este nuevo  nacimiento, que ha tenido lugar en nuestro Bautismo, llegue a su plenitud, a su cumplimiento, que no es otro que el cielo; la amistad con Dios, la comunión con Él y con todos los bienaventurados.


Matthew 3:13-17 describes the baptism of Jesus, including John the Baptist’s objection that Jesus should be baptizing him. Why did Jesus want to be baptized, anyway?

This question was raised by Christian already in the first century, which is probably the reason that it is recorded here-unlike the baptism accounts in Mark 1:9-11 and Luke 3:21-22

John the Baptist had disciples and a very well-known ministry before Jesus had disciples or a public ministry. In fact, in the earliest decades of Christianity, there were people who called Mandaeans; among other things, these gnostic Christians asserted that Jon the Baptist was, in fact, superior to Jesus. Mainstream Christianity rejected that view.

In later passages, the Gospel of Mark and Luke clearly present the superiority of Jesus. The Gospel of John records John the Baptist as approving when Andrew and another disciple became disciples of Jesus (1:35-37)

Jesus did not have the same motivation to be baptized as the people immediately ahead of him or behind him at the Jordan River; they were baptized as a sign of repentance. By being baptized, Jesus identified himself with sinful humanity. His prayer and the revelation of Father and Sprirt tell us that Baptism unites us with the Trinity and makes us beloved children of God.

Jesus later speaks of having to undergo a baptism, namely, his plunge into depths by which he saves humanity and all creation. During the Easter season, our liturgy affirms that by his being baptized, Jesus sanctified even water.

Jesus was baptized to encourage his later followers to be baptized. That action began his public ministry; similarly, that act begins the new life of every follower of Jesus. Jesus’ baptism resembles in some ways the key visions of Old Testament prophets (Is 6:1-13; Ez 1-3; Dn 7-8; Am 1:1-12; Mi 1:1-2:13; Hb 1:1-2:20). The Jewish Christian for whom Matthew wrote would have made that connection readily.

Other New Testament passages indicate how th Baptism celebrated by Jesus’ followers differs from the baptism that John the Baptist administered (Acts 8:14-17 and 18:24-26)

The Solemnity of the Immaculate Conception of the Most Blessed Virgin Mary

Two Birds With One Stone?

The SOLEMNITY OF THE IMMACULATE CONCEPTION of the MOST BLESSED VIRGIN MARY, besides being a HOLY DAY OF OBLIGATION 9a day to attend holy mass), is THE PATRONAL FEAST OF the United States.

Since December 8th falls on a Sunday this year, THE SOLEMNITY OF THE IMMACULATE CONCEPTION OF THE MOST BLESSED VIRGIN MARY is transferred to Monday, December 9th and for this reason the obligation to attend holy mass is dispensed. In other words, those who not attend holy mass this year on this Solemnity WILL NOT incur mortal sin.

Here at Saint Rose of Lima, ON Monday, December 9th, we will have three masses; at 8:00 am in English, at 5:00 pm in Spanish and at 7:00 pm in Spanish. You are encouraged to attend Holy Mass and CELEBRATE THE PATRONAL  FEAST of our grat nation.


¿Dos Pájaros de una Pedrada?

La SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓn de La SANTÍSIMA VIRGEN MARIA, además de ser un DIA DE PRECEPTO (día de asistir a la santa misa), es la FIESTA PATRONAL de los Estados Unidos de Norte América.

En este año 2019, como el 8 de diciembre cae en domingo, la SOLMNIDAD DE LA IMMACULADA CONCEPCIÓN de la Santisima Virgen Maria es transferida al día Lunes, 9 de dicimbre y por esta razón el precepto de asistir a la santa misa es dispensado; o sea que, este año, los que NO asistan a misa en esta SOLEMNIDAD, NO incurrirán en pecado mortal.

Aquí en Santa Rosa de Lima el Lunes, 9 de diciembre tendremos tres misas; a las 8:00 am en ínglés, a las 5pm y 7pm en español. Le invitamos asistir a la santa misa y CELEBRAR LA FIESTA PATRONAL de nuestra gran nación.

Jesucristo Rey del Universo / Our Lord Jesus Christ King of the Universe

La celebración de la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, cierra el Año Litúrgico en el que se ha meditado sobre todo el misterio de su vida, su predicación y el anuncio del Reino de Dios.

La fiesta de Cristo Rey fue instaurada por el Papa Pío XI del 11 de diciembre de 1925. El Papa quiso motivar a los católicos a reconocer en público que el mandatario de la Iglesia es Cristo Rey.

Durante el anuncio del Reino, Jesús nos muestra lo que éste significa para nosotros como Salvación, Revelación y Reconciliación ante la mentira mortal del pecado que existe en el mundo. Jesús responde a Pilatos cuando le pregunta si en verdad Él es el Rey de los judios; “Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo mi gente habría combatido para que fuese entregado a los judios; pero mi Reino no es de aqui” (Jn 18, 36). Jesús no es el Rey de un mundo de miedo, mentira y pecado, Él es el Rey del Reino de Dios que trae y al que nos conduce.

¿POR QUÉ JESUCRISTO ES REY?

Desde la antiguedad se ha llamado Rey a Jesucristo, en sentido metafórico, en razón al supremo grado de excelencia que pose y que le encumbra entre todas las cosas creadas. Así, se dice que:

reina en la inteligencias de los hombres porque El es la Verdad y porque los hombres necesitan beber de El y recibir obedientemente la verdad;

reina en la voluntades de los hombres, no sólo porque, con su superemiente caridad y con su mansedumbre y benigndad, se hace amar por las almas de manera que jamás nadie- entre todos los nacidos- ha sido ni será nunca amado como Cristo Jesús.

Sin embargo, profundizando en el tema, es envidente que también en sentido propio y escrito le pertenece a Jesucristo como hombre el título y la potestad de Rey, ya que del Padre recibió la potestad, el honor y el reino; además, siendo Verbo de Dios, cuya sustancia es idéntica a la del Padre, no pude menos de tener común con él lo que es propio de la divinidad y, por tanto, poseer también como el Padre el mismo imperio supremo y absolutísimo sobre todas las criaturas.

Aora bien, que Cristo es Rey lo confirman muchos parejas de las Sagradas Escrituras y del Nuevo Testamento. Esta doctrina fue seguida por la Iglesia- reino de Cristo sobre la tierra- con el propósito celebrar y glorificar durante el ciclo anual de la liturgia, a su autor y fundador como a soberano Señor y Rey de los reyes.

En el Antiguo Testamento, por ejemplo, adjudican el título de rey a aquel que deberá nacer de la estripe de Jacob; el que por el Padre ha sido constituido Rey sobre el monte santo de Sión y recibirá las gentes en herncia y en posesión los confines de la tierra.

Además, se predice que su reino no tendrá límites y estará enriquecido con los dones de la justicia y de la paz; “Florecerá en sus días la justicia y la abundancia de paz…y dominará de un mar a otro, y desde el uno hasta el otro extrema del orbe de la tierra”.

Por último, aquellas palabras de Zacarías donde predice al “Rey manso que, subiendo sobre una asna y su pollino”, había de entrar en Jerusalén, como Justo y como Salvador, entre las aclamaciones de las turbas, ¿acaso no las vieron realizadas y comprobadas los santos evangelistas?

En el Nuevo Testamento, esta misma doctrina sobre Cristo Rey se halla presente desde el momento de la Anunciación del arcángel Gabriel a la Virgen, por el cual ella fue advertida que daría a luz un niño a quien Dios había de dar el trono de David, y que reinaría eternamente en a casa de Jacob, sin que su reino tuviera jamás fin.

El mismo Cristo, luego, dará testimonio de su realeza, pues ora en su último discurso al pueblo, al hablar del premio y de las penas reservadas perpetuamente a los justos y a los réprobos; ora al responder al gobernador romano que públicamente le preguntaba si era Rey; ora, finalmente, después de su resurrección, al encomendar a los apóstoles el encargo de enseñar y bautizar a todas las gentes, siempre y en toda ocasión oportuna se atribuyó el título de Rey y públicamente confirmó que es Rey, y solemnemente declaró que le ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.

Pero, además, ¿qué cosa habrá para nosotros más dulce y suave que el pensamiento de que Cristo impera sobre nosotros, no sólo por derecho de naturaleza, sino también por derecho de conquista, adquirido a costa de la redención? Ojalá que todos los hombres, bastante olvidadizos, recordasen cuánto le hemos costado a nuestro Salvador, ya que con su preciosa sangre, como de Cordero Inmaculado y sin tacha, fuimos redimidos del pecado. No somos, pues ya nuestros,  puesto que Cristo nos ha comprado por precio grnade; hasta nuestros mismos cuerpod son miembros de Jesucristo.


Christ’s lordship over the universe is commemorated in varios ways in feasts of the liturgical year, including the Epiphany, Easter, and the Ascension.With the Solemnity of Christ the King, instituted by Pope Pius XI in 1925 in context of the growing secularization of the world, the Churches wishes to highlight even more clearly Christ’s sovereignty over all creation, including human history.

Jesus’ reign, as the liturgy of the Mass underlines, is a regnum veritatis et vitae; regnum sanctitatis et gratiae; regnum iustitiae, amoris et pacis. (1) Truth, life, holiness, grace, justice, love and peace: these are the values that the human heart most longs for, and we Christians can contribute to bringing them about. We can do so especially through works of mercy done for the most needy, as the gospel for this feast in Year A tells us. For I was hungry and you gave me food, I was thirsty and you gave me drink, I was a stranfer and you made me welcome.(2)

Nevertheless, Jesus himself warned us, my kingdom is not of this world. (3) His sovereignty will be seen in its fullness at his second coming in glory, when there will be new heavens and a new earth, and all creatures, free from the slavery of sin, will serve and never cease to praise him. (4) Now is the time of expectation, of working for his kingdom, confident that the final victory will be his.

Jesus is the center of history: not only the history of mankind as a whole, but also of each individual person. Even when it seems that everything is lost, it is always possible to appeal to our Lord like the good thief, as the gospel for Year C tells us.(5) What peace comes from the fact that, in spite of our past, with sincere repentance we can always enter the Kingdom of God. “Today we can think about our own story, the path of our life. Each one of us has our history; we each make our mistakes, our sins, our happy moments and our sad ones. On a day such as this we do well to think about our own history, and to look at Jesus, and say often, but from the heart, in silence, each one of us; ‘Remember me, Lord, now that you are in your kingdom. Jesus, remember me, because I want to be good, I want to be good, but I don’t have the strength, I just can’t. I’m a sinner, a sinner. But remember me, Jesus. You can remember me because you’re in the center, you’re right there, in your kingdom’.”(6)

 

Did You Know? (Nov. 30 – Dec. 1)

Children in sports are at risk for hear injuries

Sports are a great way for children to burn off energy, learn about teamwork, and stay active and healtyh.

but sime sports come with risks, including head injuries.

Football is an especially high-risk sport for these types of injuries, given the nature of the game.

if your child wants to play contact sports, make sure he or she does so safely.

Provide proper safety equipment that fits.

Check helmets and protective gear and periodically to ensure that all are still working. Talk to coaches and referees about regular safety checks for fields and team equipment  as well.

For more infomation about “Sports and Head Injuries”‘ visit https://www.la.archdiocese.org/org/protecting/Pages/VIRTUS-Current-Online-Articles.aspx


Los niños que hacen deporte corren el riesgo de sufrir heridas o golpes en la cabeza

Los deportes son una gran forma para que los niños quemen energía, aprendan trabajo en equipo y permanezcan activos y saludables. Pero algunos deportes conllevan riesgos, incluyendo heridas y golpes en la cabeza.

El futbol americano es uno de los deportes de alto riesgo por la frecuencia de este tipo de daños, dada la naturaleza del deporte.

Si su hijo o hija quiere practicar deportes de contacto, asegúrese de que él o ella lo hagan siguiendo medidas de seguridad.

Proporcióneles el equipo de seguridad y uniforme apropiado que se ajuste a sus medidas. Periódicamente revisar los cascos y el equipo de protección para asegurarse que están funcionando bien.

Hable con los entrenadores y árbitros sobre la revisión regular de la seguridad en los campos de juego y de los uniformes y equipo de los jugadores.

Para mas información sobre “Deportes y heridas o golpes de la cabeza”,

visite https://www.la.archdiocese.org/org/protecting/Pages/VIRTUS-Current-Online-Articles.aspx

Cómo Surgió el Rezo del Santo Rosario / A Brief History of the Rosary

El rezo del Santo Rosario surge aproximadamente en el año 800 cuando se creó el salterio de los laicos. En esa época los monjes rezaban los 150 salmos, pero como la mayoria de los laicos no sabían lee, se les enseño a rezar 150 Padres nuestros. Después se formaron otros tres salterios que incluían 150 Aves Marías, 150 alabranzas en honor de Jesús y 150 alabanzas en honor de María.

En el añ 1365 se combinaron los cuatro salterios. Se dividieron las 150 Aves Marías en 15 decenas y se puso un Padre nuestro al inicio de cada una de ellas. En 1500 se establecío, para cada decena, la meditación de un hecho de la vida de Jesús o María, y asi surgió el Rosario de quince misterios. En el año 2002 el Papa San Juan Pablo II introdujo los misterios luminosos. Con ello, se cuentan actualmente 20 misterios en el Santo Rosario.

La palabra Rosario significa “Corona de Rosas”. La Virgen María revelado a muchas personas que cada vez que rezan una Ave María le entrefan una rosa y por cada Rosario completo le entregan una corona de rosas. Así como la rosa es la reina de las flores, el Rosario es la rosade todas las devociones y, por lo tanto, es la más importante.

El Santo Rosario es considerado como la oración perfecta porque se meditan los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre. Estos están distribuidos en los misterios gozosos, dolorosos, gloriosos y luminosos.

El Rosario está compuesto por dos elementos: oración mental y oración verbal. La primera consiste en la meditación de los cuatro misterios. La oración verbal consiste en recitar las veinte decenas (Rosario completo) o cinco decenas del Ave María encabezadas por un Padre Nuestro.

Es una oracióm simple, humilde como María y que podemos rezar con ella. Con el Ave Maróa la invitamos a que rece por nosotros. Al unir su oración a la nuestra, esta se hace más poderosa porque la Virgen siempre recibe lo que ella pide.

Por otro lado en cada una de sus apariciones, nos invita a rezar el Rosario como un arma poderosa en contra del maligno, para traernos la verdadera paz.

La Santa Iglesia recibío el Rosario en su forma actual en el año 1214 de una forma milagrosa: La Virgen se apareció a Santo Domingo de Guzmán y se lo entregó como una arma poderosa para la conversión de los herejes y otros pecadores de esos tiempos. Además, le encomendó la tarea de propagar su devoción.

Esta cobró fuerza en la cristinadad tras la Batalla de Lepanto en 1571. Los musulamnes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban la invasión de la Europa cristiana. Los Reyes católicos de Europa estaban divididos y parecían no darse cuenta de la amenaza inminente. El Papa Pio V pidió ayuda pero no le hicieron mucho caso hasta que el peligro se hizo muy real y la invasión musulmana se hizo certera.

El 17 de septiembre de 1569 el Papa pidío que se rezase el Santo Rosario. Para salvar a la crisstiandad se formó la Liga Santa, conformada por los Estados Papales, el Reino de España, la República de Venecia, la República de Génova, el Ducado de Saboya y la Orden de Malta.

El 7 de octubre de 1517 la Liga Cristiana, comandada por DonJuan de Austria, se enfrentó a la flota musulmana en el Golfo de Corinto, cerca de la ciudad griega de Lepanto el Santo Rosario para vencer a un enemigo superior en número y buques de guerra.

La batalla de Lepanto duró muchas horas pero, al final, los cristianos resultaron victoriosos. Mientras el combate naval transcurría, en Roma el Padre Pío V rezaba el Rosario en su capilla. De repente el Papa salió y, por aparente inspiración, anunció con gran calma a todos los presentes que la Santísima Virgen le había concedido la victoria a los cristianos.

Semanas más tarde llegó el mensaje de la victoria de parte de Don Juan de Austria, quien, desde un principio, atribuyó el triunfo de la Liga Cristiana a la poderosa intercesión de Nuestra Señora del Rosario.

Como agradecimiento a la Virgen María, el Papa Pío V instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y agregó a las Letanías de la Santísima Virgen el título de ” Auxilio de los Cristianos”. Más adelante, el Papa Gregorio III cambió el nombre de la fiesta a la de Nuestra Señora del Rosario, que se celebra actualemnte el 7 de octubre.

La Batalla de Lepanto no fue la única vez donde la devoción al rezo del Santo Rosario se manifestó con poder. Un siglo más tarde, los turcos sitiaron Viena, la capital de Austria. Las fuerzas del enemigo esran superiores y su conquistaban la ciudad Europa caía. Ante esta posible desgracia, el emperador rogó a Nuestra Señora delRosario que los protegiera.

Hubo una sangrienta batalla cuando todo parecía perdido, llegó el rey de Polonia, Jan Sobieski, el 12 de septiembre de 1716, día de la fiesta del Santo Nombre de María, al mando de un éjercito cristiano y derrotó a los turcos.

También el 5 de agosto de 1716, el príncipe Eugenio de Saboya, comandante de los ejércitos cristianos, venció a los turcos. En aquel entoncesese día se celebraba la fiesta de Nuestra Señora de la Nieves.

El Papa Clemente atribuyó la victoria a la devoción manifestada a Nuestra Señora del Rosario. En acción de gracias, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal.


October has long been the month dedicated to the Rosary. Pope St. Pius V established the feast of Our Lady of  the Rosary (October 7th) in 1573 to thank God for the victory of Christians over the Turks at Lepanto, a victory attributed to the praying of the rosary. Pope Clement XI expanded the feast to the universal Church in 1716. The dedication of the entire month to this devotion was officially established by Pope Pius XII in 1884. While devotion to this prayer wanted a bit in the years immediately after Vatican II, interest in this long-practiced devotion is experiencing a resurgence as the faithful rediscover the beauty and spiritual benefit of this meditative practice. The name “rosary” comes from the Latin “rosarium” which means “rose garden.” A rosary is widley considered a gift of roses to Our Blessed Mother in heaven.

The rosary has had a long history and gone through many stages of development. The use of prayer beads actually precedes the time of Christ. Hindus used them to help keep track of prayers said throughout the day. In the Christian tradition, early monastic orders would pray the 150 psalms daily. At first they would use 150 pepples in a small in a small pouch in order to keep track. This later developed into a string with 150 knots and finally a rope with 150 wooden beads. Members of the laity who did not necessarily know the psalms by heart wanted to have comparable version of this practice and so the tradition of praying 150 ” Our Fathers” each day was born. A similar string of beads was used to keep track of this as well. In time, the “angelic salutation” of Gabriel was added before each “Our Father”: “Hail Mary, full of grace, the Lord is with you.” Later on, Elizabeth’s greeting was added to this: “Blessed are you among women.” Still later, the prayer of “Holy Mary, Mother of God, pray for us sinners now and at the hours of our death” was added and the “Hail Mary” as we know it was developed.

Meanwhile in the year 1214, Mary appeared to St. Dominic and encouraged him to spread devotion to the rosary. She promised him that if he did so, he would be successful in converting the Albigensian and that his religious order that he founded would prosper. He spent the rest of his life encouraging other to pray the Rosary and founded a Rosary Confraternity to aid in this task. One hundred years later, Blessed Alan de la Roche picked up where Dominic’s work had ended. He divided the rosary into 10 “Hail Mary” decades preceded by the “Our Father.” In the 15th century the mysteries of the rosary were assigned to each of the decades.

This gave people an opportunity to reflect on Scripture while offering up the meditative prayer. In 1917, Our Lady appeared to three young shepherd children in Fatima, Portugal. She declared herself to be “Our Lady of the Rosary” and repeatedly urged the children to recite the rosary daily.

In more recent times, Pope John XXII taught that the Rosary must have a threefold purpose: “mystical contemplation, intimate reflection, and pious intention.”  On October 16, 2002, Pope John Paul II added new set of five mysteries to the rosary. Known as the “Luminous Mysteries” or “The Mysteries of Light”, they focus on Jesus’ public ministry. In his apostolic letter “The Rosary of the Virgin Mary”, he wrote that “The rosary, though clearly Marian in character, is at a heart a Christ-centered prayer. It has all the depth of the gospel message in its entirely. It is an echo of the prayer of Mary, her perennial Magnificant for the work of the redemptive Incarnation which began in her virginal womb.”

Twelve Reasons from the Teaching of the Church for Wanting to Spend One Hour with Jesus in the Blessed Sacrament.

  1. You are greatly needed!

“The Church and the world have a great need of Eucharistic Adoration.” (Pope John Pual II, Dominicae Cenae)

 2. This is a personal invitation to you from Jesus.

“Jesus waits for us in this Sacrament of Love.” (Pope John Paul II, Dominicae Canae)

 3. Jesus is counting on you because the Eucharist is the center of life.

“Every member of the Church must be vigilant in seeing that the sacrament of Love shall be at the center of the life of the people of God so that through all the manifestations of worship due Him shall be given back love for love and truly become the life of our souls.” (Pope John Paul II, Redeemer of Man)

4. Your hour with Jesus in the Blessed Sacrament will repair for evils of the world and bring about peace on earth.

“Let us be generous with our time in going to meet Jeusu and ready to make reparation for the great evils of the world. Let your adoration never cease.” (Pope John Paul II, Dominicai Cenae)

5. Day and night Jesus dwells in the Blessed Sacrament because you are the most important person in the world to Him!

“Christ is reserved in our churches as the spiritual center of the heart of the community, the universal Church and all humanity, since within the veil of the species, Christ is contained, the Invisible Heart of the Church, the Redeemer of the world, the center of all hearts, by Him all things are and of whom we exist.” (Pope Paul IV, Mysterium Fidei)

6. Jesus wants you to do more than to go to Mass on Sunday.

“Our communal worship at Mass must go together with our personal worship of Jesus in Eucharistic adoration in order that our love may be complete.” (Pope John Paul II, Redeemer of Man)

7. You grow spiritually with each moment you spend with Jesus!

“Our esentials commitment in life is to preserve and advance constantly in Eucharistic life and Eucharistic piety and to grow spiritually in the climate of the Holy Eucharist.” (Pope John Paul II, Redeemer of Man)

8. The best time you spend on earth is with Jesus, your Best Friend, in the Blessed Sacrament!

“How great is the value of conversation with Christ in the Blessed Sacrament, for there is nothing more consoling on earth, nothing more efficacious for advancing along the road of holiness!” (Pope Paul VI, Mysterium Fidei)

9. Just as you can’t be exposed to the sun without receiving its rays, neither can you come to Jesus exposed in the Blessed Sacrament without receiving Divine Rays of His Grace, His Love, His Peace.

“Christ is truly the Emmanuel, this is God with us, day and night, His is in our midst. He dwells with us full of grace and truth. He restores morality, nourishes virtue, consoles the afflicted, strengthens the weak.” (Pope Paul VI, Mysterium Fidei)

10.  If Jesus were actually visible in church, everyone would run to welcome Him, but He remains hidden in the Sacred Host under the appearance of Bread, because He is calling us to faith, that was many come to Him in humility.

“The Blessed Sacrament is the “Living Heart” of each of our churches and it is our very sweet duty to honor and adore the Blessed Host, with out eyes see, the Incarnate Word, Whom they cannot see.” (Pope Paul VI, Credo of the People of God)

11. With transforming mercy, Jesus makes our heart one with His.

“He proposes His own example to those who come to Him, that all may learn to be like Himself, gentle and humble of heart, and to seek not their own interest but those of God.” (Pope Paul VI, Mysterium Fidei)

12. If the Pope himself would give you a special invitation to visit him in the Vatican, this honor would be nothing in comparison to the honor and dignity that Jesus Himself 

Bestows upon you with the Invitation of spending one hour with Him in the Blessed Sacrament.

“The Divine Eucharist bestows upon the Christian people the incomparable dignity.” (Pope Paul VI, Mysterium Fifei)

 

 

 

¿Qué es la Adoracion Eucarística?

¿Qué es la Adoracion Eucarística?

Siendo Jesucristo Dios y estando presente en la Eucaristia, entonces se le debe adoración.

Qué es adorar

Es la relción connatural del hombre con Dios, de la creatura inteligente con su Creador. Los hombres y los ángeles deben adora a Dios. En el cielo, toos, las almas bienaventuradas de los santos y los santos ángeles, adoran a Dios. Cada vez que adoramos no uimos al cielo y traemos nuestro pequeño cielo a la tierra. La adoración es el unico culto debido solmente a Dios. Cuando Satanás pretendió tentarlos a Jesús en el desierto le ofreció todos los reinos, todo el poder de este mundo si él lo adoraba. Satanás, en su soberbia de locura, pretende la adoración debida a Dios, Jesús le respondió con la Escritura: “Sólo a Dios adorarás y a Él rendirás culto.”

Qué es la adoración eucarística

Es adorar a la divina presencia real de Jesucristo, Dios y hombre verdadero, en la Eucaristía.

Jesucrusto, al comer la Pascua judía con los suyos, aquella noche en la que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, dando gracias bendijo al Padre y lo pasó a sus discípulos diciendo: “Tomad y comed todos de él, esto es mi cuerpo que será entregado por vosotros”, al final de la cena, tomó el cáliz de mi sangre. Sangre de la Alianza Nueva y Eterna que será derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados.”

Él dijo sore el pan: “Esto es mi cuerpo”, y sobreo el vino: “Esta es mi sangre.” Pero, no sólo eso, agrego también: ” Hacedesto en conmemoración mía.” Les dio a los apóstoles el mandato, “haced esto”, el mandato de hacer lo mismo, de repetir el gesto y las palabras sacramentales. Nacía así la Eucaristía y el sacerdocio ministerial.

Cada vez que le sacerdote pronuncia las palabras consagratorias es Jesucristo quien lo ha hecho y se hace presente su cuerpo ysu sangre, su Persona Divina. Porque Jesucristo es Dios verdadero y hombre verdadero. Siento Jesucristo Dioas y estando presente en la Eucaristía, entonces se le debe adoración.

En la Eucaristía adoramos a Dios en Jesucristo, y Dios es Uno y Trino, proque en Dios no hay divisiones. Jesucrito es Uno con el Padre y el Espíritu Santo y, como enseña el Concilio de Trento, está verdaderamente, realmente, substancialmente presente en la Eucaristía.

 La Iglesia cree y confiesa que <<en el augusto sacramento de la Eucaristía, después de la consagración del pan y del vino, se contiene verdadera, real y substancialmente nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y hombre, bajo la aparencia de aquellas cosas sensibles.. (Trento 1551: Dz 874/1636)

La divina Presencia real del Señor, éste es el fundamento primero de la devoción y del culto al Santísimo Sacramento. Ahí está Cristo, el Señor, Dios y hombre verdadero, mereciendo absolutamente nuestra adoración y suscitándola por la acción de Espíritu Santo. No está, pues, fundada la piedad eucarística en un puro sentimiento, sino precisamente en la fe. Otras devocines, quizá, suelen llevar en su ejercicio una mayor estimulación de los sentidos – por ejemplo, el servicio de caridad a los pobres-; pero la devoción eucarística, precisamente ella, se fundamenta muy exclusivamente en la fe, en la pura fe sobre el Mysterium fidei por los tanto, ,,este culto de adoración se apoya en una razón seria y sólida, ya que ;a Eucaristía es a la vez sacrificio y sacramento, y se distingue de los demás en que no sólo comunica la graica, sino que encierra de un modo estable al mismo Autor de ella,

<<Cuando la Iglesia nos manda adorar a Cristo, escondido bajo los velos eucarísticos, y pedirle los dones espirituales y temporales que en todo tiempo necesitamos, manifiesta lala viva fe con que cree que su divino Esposo está bajo dichos velos, le exoresa su gratitud y goza de su íntima familiaridad>>(Mediator Dei 164).

El culto eucarístico, ordenado a los cuatro fines del santo Sacrificio, es culto dirigido al glorisos Hijo encarnado, que vive y reina con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Es, pues, un culto que presta a la santísima Trinidad la adoración que se le debe (+Dominicae Cenae 3)

La Eucaritstía es el mayor tesoro de la Iglesia ofrecido a todos para que todos puedan recibir por ella gricas abundantes y bendiciones. La Eucaristía es le sacramento del sacrificio de Cristo del que hacemos memoria y actualizamos en cada Misa y es también su presencia viva entre nosotros. Adorar es entrar en íntima relación con el Señor presente en el Santísimo Sacramento.

Adorar a Jesucristo en el Santísimo Sacramento es la espuesta de fe y de amor hacia Aquel que siendo Dios se hizo hombre, hacia nuestro Salvador que nos ha amado hasta dar su vida por nsotros y que sigue amándonos de amor eterno. Es el reconocimiento de la misericordia y majestad del Señor, que eligío el Santísimo Sacramento para quedarse con nosotros hasta el fin de mundo.

El cristiano, adorando a Cristo reconoce que El es Dios, y el católico adorándolo ante le Santísimo Sacramento confiesa su presencia real y verdadera y substancial en la Eucarística. Los católicos que adoran no sólo cumplen con un acto sublime de devoción sino que también dan testimonio del tesoro más grande que tiene la Iglesia, el don de Dios mismo, el don que hace el Padre del Hijo, el don de Cristo de sí mismo, el don que viene por el Espíritu: la Eucaritía.

El culto eucarístico siempre es de adoración. Aún la comunión sacramental implica necesariamente la adoración. Esto lo recuerda el Santo Padre Benedicto XVI en Sacramentum Caritatis cuando cita a san Agustin: “nadie coma de esta carne sin antes adorarla…pecríamos si no la adoráramos”(SC 66). En otro sentido, la adoración también es comunión, no sacramental pero sí espiritual. Si la comunión sacramental es ante todo un encuentro con la Persona de mi Salvador y Creador, la adoración eucarística es una prolongación de ese encuentro. Adorar es una forma sublime de premanecer en el amor del Señor.

Por tanto, vemos que la adoración no es algo facultativo, optativo, que se puede o no hacer, no es una devoción más, sino que es necesaria, es dulce obligación de amor. El Santo Padre Benedicto XVI nos recordaba que la adoración no es un lujo sino una prioridad. Quien adora da testimonio de amor, del amor recibido y de amor correspondido, y además da testimoni de su fe.

Ante el misterio inefable huelgan palabrs, sólo silencio adorante sólo presencia que le hable a otra presencia. Sólo el ser creado ante el Ser, ante el único Yo soy, de donde viene su vida. Es el estupor de quien sabe que ¡Dios está aquí! ¡Verdaderamente aquí!

Acabar Con Ataques de Odio, Sí Está Bien

Odio, odio constante maifestado en agresiones de todo tipo

La exigencia de acabar con los ataques y delitos de odio, con los discursos de odio, de intolerancia y otras expresiones semejanted, son permanentes entre quienes defienden las ideologías de “género”, el aborto, y la eutanasia. Pero haven un uso más que torcido de esas exigencias. ¿Qué sucede?

Para todo se habla de odio. Pero cuando la comunidad gay y sus defensores hablan de ello, normalmente se refieren a expresiones y actitudes que no aceptan sus ideologías. Cualquier disenso lo llaman odio. Ni siquiera quieren solamente que se toleren sus opiniones, exigen de una forma u otra que se acepten abiertamente como válidas, y gritan ¡odio!

Pero los defensores de la familia y matrimonio naturales, de la auténtica identidad de sexo, y del derecho a la vida no actúan por odio, sino por convicción de defender principios y derechos válidos por la historia de la humanidad.

Ante cualquier expresión de defensa de los valores tradicionales y de denuncia de lo que ven torcido en las ideologías de sexo (que llaman “género”) que va en contra de la propia naturaleza, gritan ¡odio!

Pero veamos en dónde hay verdadero odio, en palabras y acciones. Eso, constantemente viene de los enemigos de la familia, del matrimonio entre hombre y mujer, y de la vida.

Los ataques fisicos, desde gritos y empujones, hasta gran violencia física en contra de los defensores de la moral tradicional, que llega al homicidio, viene de los defensores de la ideologías de género”. Es una constante en emundo. A eso se suman los ataques a bienes de personas y organizaciones, desde las pintas insultantes hasta llegar al daño grave y el robo. Eso, eso sí… es odio.

Pero cuando se habla de evitar el ataque “de odio” en cualquiera de susformas, nunca, pero nunca se refieren a las agresiones de todo tipo que los defensores de las ideologías de sexo (género,” pues), hacen contra quiene se manifiestan pacificamente y dentro de la ley y la buena educación, ya sea en defensa de la moral natural o en descalificación razonada de dichas ideologías.

Las discusiones legislativas a favor de la vida, la familia y el matrimonio, enfrentan la inslencia y hasta la agresión física de quienes se les oponen. Tmabién es una constante. Especialmente cuando, con argumentos irrefutables, se oponen a las ideologías de sexo, y eso porque no tiene argumentos, así que recurren a la violencia.

El odio en su constante ejercicio de parte de quiene desean imponer sus ideologías de sexo, y eso porque no tiene argumentos, así que recurren a la violencia.

El odio en su constante ejercicio de parte de quienes desean imponer sus ideologías de sexo a la sociedad y dentro de las leyes. Odio, odio constante manifestado en agresiones de todo tipo.

Ahora bien, que hay también personas que odian a los homosexuales, a las lesbianas y sus costumbres, y que los insutan y agreden… sí los hay, pero son muy pocos, y nunca apoyados en sus malas acciones (de odio), por quienes defienden la moral natural civilizadamente. Al contrario, se intenta hacerlos entrar en razón, en no al odio.

Una de las formas de actuar con odio, es recurir a la mentira, difamando personas inventándoles delitos que nunca han cometido, para verlos en la cárcel y liberarse de ellos. La difamación hecha falsas denuncias y perjurios cuando se reuqieren, va tanto en contra de clérigos como de seglares, de cristianos, judíos, musulmanes o ateos declarados, convencidos de los grnades valores sociales, la familia, el matrimonio y la vida.

Y no hay manera de esconder los actos de odio que cometen los enemigos de la moral que tiene la misma historia de la humanidad. Es más, raramente se esconden para actuar con violencia, salvo algunos destrozos y robos hechos a escondidas. No les imprta hacer el ridículo cuando se presentan grotescamente desvestidos y pintrrajeados y con carteles insultantes en plena calle, pero no les acepta, no les parecen actos de odio. Y bien saben que es odio flagrante.

Es tanto, los atacadores recurren a la presentación de sus argumentos a favor de la vida, la familia y el matrimonio naturales, buscan el diálogo, que no les es aceptado a menos que sea intercambio de argumentos contra insultos de su contraparte, pues argumentos… esos… no los tienen, o los que presentan son fácilmente echados abajo por inváalidos. Y ante eso, se van al odio activo, no resisten visceralmente perder una discusión o intento de diálogo.

¿A qué más recurren los defensores de la moral natural? A la educación, a una sana vida familiar, social y política, al respeto humano y mucho, mucho, a la oración. Y hasta cuando oran en público son objeto de violencia…de odio.

Sí claro… hay que acabar con el odio en odas sus manifestaciones, en especial las más violentas, esas que llegan hasta el homicidio. Acabar con esos hechos de odio de los que desedperadamente tratan de imponer, a toda costa, las ideologías de sexo en una sociedad con calores morales. Acabar con la intolerancia de odio de partidarios de ideologías de sexo y que exigen una tolerancia que no practican.

Sí, sí, que se acabe el odio… que los defensores de las ideologías de “género dejen de manifestarse y atacar con odio e intenten hacerlo civilicadamente. Y que esta situación la vean y la reconozcan  sus civilizadamente. Y que esta situación la vean y la reconozcan sus defensores institucionales, legisladores, académicos y más que intentan imponer a la sociedad el aborto, la eutanasia y las ideologías de sexo o “género”, como ellos dicen). No al odio.

 

Ser Profeta

¿Qué es ser profeta? Es posible que nos imaginemos a personas que pueden predecir el futuro o hacer cosas extraordinarias. Algo así como los que leen las cartas del Tarot o anuncian el horóscopo; sin embargo, ser profeta de Dios es algo bien distinto y mucho más extraordinario que el hacer todos esos prodigios que parecemos a veces esperar de los profetas. Es más extraordinario, porque es más heroico. Profeta es quien anuncia la palabra y la voluntad de Dios. Es quien cuestiona, desafía, advierte de los errores. Es también quien trae el consuelo y la esperanza de Dios para el pueblo. En general, el profeta es una persona incómoda, porque no siempre lo que dice es bien recibido. Más bien, muy pocas veces es bien recibido. Lo vemos en las lecturas de hoy, en Ezequiel, en Pablo, en el propio Jesús. Profetas, al estilo de Ezequiel, de Pablo y de Jesús, los tenemos constantemente alrededor. Lo difícil es reconocerlos, aceptarlos y escucharlos. Son personas normales, que viven cerca de nosotros pero que, con sus palabras o acciones, nos traen, por un lado la bondad y la Buena Noticia de Dios, y por otro la luz de ver en qué cosas nuestra propia vida no se ajusta a esa bondad y Buena Nueva. Función de los profetas es anunciar y denunciar; y eso a menudo incomoda. Al traer la palabra y el mensaje de Dios a nuestras vidas, muchas veces los profetas nos hacen ver dónde están nuestros errores, grandes o pequeños. Los desvíos en que, sin casi darnos cuenta, hemos caído. También nos desafían a mayores cosas y, posiblemente a algo que, aunque sea muy pequeño, puede ser heroico para nosotros, porque nos obligaría a salir de nosotros mismos, de nuestra comodidad y rutina. Algo como ocuparse más de otro, algo como escuchar las preocupaciones de los demás y ponerlas por delante de las propias. Es verdad que Jesús estaba “fuera de sí”. En el sentido más literal de la palabra, el profeta tiene que estar “fuera de sí”, no loco, sino sabio con la sabiduría de Dios que pide vivir para los demás en lugar de para uno mismo. No es fácil. Tendemos, por la naturaleza humana, a pensar primero en los propios intereses y las propias necesidades. Los profetas, “fuera de sí”, invitan a sacar el centro de nosotros mismos y ponerlo primero en Dios y luego en los demás. No se trata de nada que no hayamos escuchado mil veces en los Diez Mandamientos: “Amarás al Señor tu Dios con toda tu alma y todas tus fuerzas, y al prójimo como a ti mismo”; sin embargo, llevarlo a cabo, es lo que resulta extraordinario y heroico, porque pide una consciencia diaria entregada a los demás, y porque exige mucho sacrificio propio. Al invitarnos a salir fuera de nosotros mismos, los profetas nos invitan al mismo tiempo a nuestra profunda identidad cristiana. Como bautizados somos profetas, sacerdotes y reyes. Casi nada. Nos llaman a lo extraordinario dentro de nuestras vidas, que nos pueden resultar “ordinarias”. Ser profeta, es decir, estar “fuera de sí” en la vida normal, tiene un precio. A algunos les parecerá que somos tontos, locos o sin sentido de la vida. A algunos profetas también los han perseguido. Es difícil, pero a todos los profetas se les ha prometido —y cumplido— algo muy especial. Es la palabra del Señor que estará siempre con ellos y pondrá las palabras adecuadas en su boca. No tengan miedo, les dice.

Para la reflexión
¿En qué momentos siento que se me pide mucho? ¿Pongo condiciones para hacerlo? ¿Qué me mueve? ¿Alguna vez me he sentido criticado por hacer lo que pensaba que debía hacer?

VACACIONES ¿CON O SIN DIOS?

La vida cristiana, implica vivir según las bienaventuranzas. El verano no puede ser un paréntesis… El bañador, las gafas de sol, una novela de intriga, una revista de crucigramas, algo de ropa (no mucha), desodorante, colonia… Todo entra en la maleta, antes de salir, por fin, de vacaciones. Todo… Bueno, algo tiene que quedarse en casa. Miramos a la estantería y salta, ante nuestros ojos, una Biblia. ¿La llevamos? Una voz nos susurra: “pesa mucho, además, vas de vacaciones, para disfrutar y descansar, que te lo mereces…” Existe el peligro de vivir el tiempo de verano como si Dios no existiese, como si la fe cristiana fuese sólo para los días ordinarios, para el trabajo, cuando los familiares, conocidos y amigos clavan sus ojos en nosotros y siguen cada uno de nuestros movimientos. Las vacaciones, piensan algunos, se viven para olvidar deberes pesados, responsabilidades difíciles, normas oprimentes. Incluso hay quienes olvidan o quieren olvidar esa lista de mandamientos que Dios nos dio por medio de Moisés y que marcan nuestro camino de fidelidad a Cristo. Buscan hacer “vacaciones de Dios”, o, incluso, mandan a Dios “de vacaciones” para poder disfrutar unos días según lo que se les antoje en cada momento. El cristiano, sin embargo, no puede tomarse vacaciones de sus compromisos espirituales. Pensar en el verano como una especie de tiempo sin ley, donde uno se echa unas cuantas canas al aire y se permite películas, bailes o bebidas que pueden ser peligrosas, es simplemente no entender el tesoro tan estupendo que llevamos entre manos. No es justo arriesgarse a perder, en unos días, la amistad con Dios que llamamos “estado de gracia”. La vida cristiana, no lo olvidemos, es el tesoro más grande que Dios nos ha dado. Implica vivir según las bienaventuranzas, pensar en los demás, ayudar a los pobres, ser fieles a los compromisos familiares y sociales. El verano no puede ser un paréntesis, un momento en el que dejemos volar los instintos a donde nos lleven, incluso tal vez a algún que otro pecado grave. No pensemos sólo en el campo sexual, donde ya de por sí somos tentados durante casi todo el año. También se puede aplicar al verano la parábola del pobre Lázaro a las puertas del rico (que llamamos, ya por costumbre, Epulón): habrá algún necesitado que nos pida ayuda, y el pensar en los otros vale también cuando uno está en la playa o en la montaña. Igualmente, hay vírgenes necias que, en verano, son sorprendidas por la llegada del esposo, y no tienen aceite en sus alcuzas. La muerte no avisa, y no es de psicóticos estar preparados al encuentro del Señor. Y los dones que Dios nos ha dado (salud, alegría, optimismo, energías físicas y espirituales) no son para ser guardados durante las semanas de descanso: también nos pueden pedir cuenta de lo que hayamos hecho o dejado de hacer con ellos estos días en los que alguno se siente con más ganas de acariciar las sábanas que de dedicarse a ayudar a la familia en las pequeñas cosas de todos los días (también en verano). Pero ver el verano sólo como un momento de relax lleno de tentaciones es injusto para con nosotros mismos y para con el mismo Dios. Cuando disponemos de más tiempo libre, cuando los momentos de descanso son abundantes, podemos dedicarnos con mayor serenidad a tantas actividades que embellecen el corazón, que nos acercan a Dios. Ir un rato a una iglesia o al cementerio más cercano para rezar, sin prisas, sin relojes. Pasear los ojos en las plantas con las que Dios nos permite asomarnos a su imaginación inagotable. Escuchar con esperanza los gritos de unos niños que luchan por mantener en pie, frente a las olas, un castillo de arena frágil
como la vida de cada hombre y mujer en este planeta de emociones y sorpresas. Seguir con la mirada el vuelo de un murciélago que todas las tardes busca y consigue la comida para su existencia efímera. Mil oportunidades nos permiten reflexionar sobre tantas cosas importantes: nuestra familia, nuestras amistades, nuestros sueños más profundos, quizá aún irrealizados.. Acabamos de preparar la maleta. Quizá no hubo espacio para la Biblia gruesa, pesada, más de adorno que de lectura. Pero pudimos apretar, entre un pijama y unos pantalones de paseo, un pequeño Evangelio o una “Imitación de Cristo”. Tendremos pequeños momentos para volver a leer verdades que nos salvan, que nos ponen ante lo único necesario. Cuando cada domingo, en la playa o en la montaña, busquemos una iglesia para ese encuentro deseado con Cristo en la Misa, podremos decirle que este verano, de verdad, no hemos hecho unas vacaciones sin Dios.