Horario de Misas para Navidad y Año Nuevo / Christmas and New Year Mass Schedules

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Noche Buena: Lunes, 24 de diciembre

Christmas Eve: Monday, December 24
8:00 a.m.: English Mass
5:00 p.m.: Misa Familiar de Noche Buena Bilingüe
Bilingual Family Christmas Eve Mass
10:00 p.m.: Villancicos Bilingüe / Bilingual Christmas Carols
11:00 p.m.: Misa de Noche Buena Bilingue
Bilingual Christmas Midnight Mass

Navidad: Martes, 25 de diciembre
Christmas Day: Tuesday, December 25

8:30 a.m.: English Christmas Day Mass
10:30 a.m., 12:30, 5 y 7 p.m.: Misas de Navidad en Español

Víspera de Año Nuevo: Lunes, 31 de diciembre
New Year’s Eve: Monday, December 31

8:00 a.m.: English Mass
5:00 p.m.: Misa Bilingüe / Bilingual Mass
10:00 pm: Misa de Acción de Gracias de Fin de Año

Solemnidad de Maria, Madre de Dios: viernes, 1 de enero, 2019
Solemnity of Mary, Mother of God: Friday, January 1, 2019

8:30 a.m.: English Mass
10:30 a.m. y 12:30 p.m.: Misas en Español

Pro-Vida

Image result for Pro-Life ClipartPRO-VIDA

El grupo Pro-Vida de la Parroquia nos invitaa participar en el ROSARIO PRO-VIDA, todos los Miércoles después de la Misa de 5:00 pm. Los esperamos.

Para mas información llame a:
Lorena Álvarez (323) 217-0237

¡Felicidades!

¡ FELICIDADES !

Felicidades a todos los voluntarios, en especial a los encargados el Grupo PRO-VIDA por el arreglo del hermoso
Carro Alegórico que participo en la Procesión del Este de Los Angeles en honor a nuestra Santısima Virgen de Guadalupe.

El carro Alegórico este año fue premiado con un merecido 3er Lugar.

MUCHAS GRACIAS por su tiempo, dedicación y esmero a todos los Voluntarios, Donadores de Flores y en especial
al Grupo Pro-vida encargado de este proyecto.

¡Muchas Gracias!

¡MUCHAS GRACIAS!


Agradecemos a todas las personas que donaron su tiempo, talento, y dinero para que el novenario y la celebración a Nuestra Señora de Guadalupe fuera todo un éxito…
¡Que Dios los bendiga!


THANK YOU!

We thank everyone who donated their time, talent, and treasure so that our novena and celebration in honor of
Our Lady of Guadalupe
Would have such a great turnout… God Bless you!

ADVIENTO

 

La Iglesia, para comenzar el año litúrgico, celebra la llegada de Cristo con una gran 􀏐iesta a la cual llamamos Navidad. Esta fiesta es tan importante para los cristianos que la Iglesia, antes de celebrarla, prepara a sus hijos durante el perı́odo conocido como Adviento. Ya desde tiempos remotos la Iglesia acostumbra tener esta preparación. La palabra Adviento, como se conoce este temporada, signi􀏐ica “llegada” y claramente indica el espı́ritu de vigilia y preparación que los cristianos deben vivir. Al igual que se prepara la casa para recibir a un invitado muy especial y celebrar su estancia con nosotros, durante los cuatro domingos que anteceden a la fiesta de Navidad, los cristianos preparan su alma para recibir a Cristo y celebrar con En l su presencia entre nosotros En este tiempo es muy caracterı́stico pensar: ¿cómo vamos a celebrar la Noche Buena y el dıa de Navidad? ¿con quien vamos a disfrutar estas fiestas? ¿qué vamos a regalar? Pero todo este ajetreo no tiene sentido si no consideramos que Cristo es el festejado a quien tenemos que acompañar y agasajar en este dı́a. Cristo quiere que le demos lo más preciado que tenemos: nuestra propia vida; por lo que el perı́odo de Adviento nos sirve para preparar ese regalo que Jesús quiere, es decir, el adviento es un tiempo para tomar conciencia de lo que vamos a celebrar y de preparación espiritual. Durante el Adviento los cristianos renuevan el deseo de recibir a Cristo por medio de la oración, el sacrivicio, la generosidad y la caridad con los que nos rodean, es decir, renovarnos procurando ser mejores para recibir a Jesús. La Iglesia durante las cuatro semanas anteriores a la Navidad y especialmente los domingos dedica la liturgia de la misa a la contemplación de la primera “llegada” de Cristo a la tierra, de su próxima “llegada” triunfal y la disposición que debemos tener para recibirlo. El color morado de los ornamentos usados en sus celebraciones nos recuerda la actitud de penitencia y sacri􀏐icio que todos los cristianos debemos tener para prepararnos a tan importante evento. La familia como Iglesia doméstica procura reunirse para hacer más profunda esta preparación. Algunas familias se unen para orar en torno a una corona de ramas de hojas perennes sobre la cuál colocan velas que van encendiendo cada domingo. En otros lugares se elabora un calendario en el cuál se marcan los dı́as que pasan hasta llegar al dıa de Navidad. En algunos paı́ses, como México, familiares y amigos se reúnen para celebrar las Posadas rezando el rosario, recordando el peregrinar de Marı́a y José para llegar a Belén. En todas estas reuniones el sentido de penitencia y sacrificio se enriquece por la esperanza y el espiritu de fraternidad y generosidad que surge de la alegrıia de que Dios pronto estará con nosotros.

OFFICE CLOSED / OFICINA CERRADA

Image result for closed signOFICINA CERRADA
La oficina parroquial estará cerrada este Jueves,
13 de Diciembre por la tarde de 1:30 de la tarde a 5:00 pm.


OFFICE CLOSED
The parish office will be closed this Thursday, December 13, in the
afternoon from 1:30 pm to 5:00 pm.

POSADAS

Image result for posadasYa se acercan las tradicionales Posadas, para prepararnos espiritualmente para la celebración del Nacimiento de Jesús. Las posadas son una tradición con un profundo sentido religioso y de fe. Enseña a los jóvenes y niños esta bella tradición que ayudará a darle el verdadero sentido a la navidad. Este año las posadas darán inicio el: DOMINGO, 16 DE DICIEMBRE Y SERÁN EN LAS CASAS. Invita a tus vecinos y reúnete a despertar esta profunda devoción que nos ayudará a considerar el sentido espiritual y no material de la Navidad.

POSADA #1: Dic. 16, 2018 / Sra.MArgarita Salas / 4541 E 60th st. Maywood, CA 90270

Divina Misercordia – Karios – MInistros de la Comunion – Coro de Misa de 7pm

POSADA #2: Dic. 17, 2018 / Sra. Romana Palacios /6519 Passaic st. #B Huntington Park, CA

Catequesis Familiar – Movimiento Fam. Cristiano – Coro Misa de 7pm

POSADA #3: Dic. 18, 2018 / Sra. Maribel Valencia / 6230 Home Ave. Bell CA

NUeva Alianza – Florecitas – Un Paso Mas

POSADA #4: Dic. 19, 2018 / Sres. Martin y Marisol Diaz / 4015 E. 57th st. Maywood, CA

Pro-Vida – Caballeros de Colon – Coro 12:30pm

POSADA #5: Dic. 20, 2018 / Sra. Anita Pimentel / 4753 Randolph Ave. Maywood, CA

Misioneros Nueva Vida – Encuentro Matrimonial – Coro 12:30p

POSADA #6: Dic. 21, 2018 / Sra. Silvia Zaragoza / 6136 Prospect Ave. Maywood, CA

Lectores / Ujieres / S. Vicente de Paul / Coro de Grupo de Oracion

POSADA #7: Dic. 22, 2018 / Sra. Irma Trejo / 4445 E. 57th st. Maywood, CA

Vanclar / Grupo de Oracion Jovenes / Grupo de Danza

POSADA #8: Dic. 23, 2018 / IGLESIA / 4450 E 60th st. Maywoos CA

Legion de Maria / Escuela de la Cruz / Monaguillos

Regale una Nochebuena / Donate a Poinsettia

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REGALE UNA NOCHEBUENA
Invitamos a que regale una planta de
“Nochebuena”
para adornar la iglesia. Esta Navidad nuestra
iglesia estará bellamente adornada
gracias a su generosidad.


DONATE A POINSETTIA
To ensure our church looks beautiful for
Christmas, we invite everyone to donate a
poinsettia and we thank you for your generosity.

Origen del Año Liturgico

ORIGEN DEL AÑO LITURGICO

Las fiestas cristianas han surgido paulatinamente a través de los siglos. Estas nacen de un deseo de la Iglesia Católica de profundizar en los diversos momentos de la vida de Cristo. Se comenzó con la fiesta del Domingo y la Pascua, luego se unió Pentecostés y, con el tiempo, otras más. Los misioneros, al evangelizar, fueron introduciendo las fiestas cristianas tratando de dar un sentido diferente a las fiestas paganas del pueblo en el que se encontraban. Podemos compararlo con una persona que recibe un regalo con una envoltura bonita, la cual guarda y utiliza posteriormente para envolver y dar otro regalo. La Iglesia tomó de algunas fiestas paganas las formas externas y les dio un contenido nuevo, el verdadero sentido cristiano.

La liturgia es la manera de celebrar nuestra fe. No solo tenemos fe y vivimos de acuerdo con ella, sino que la celebramos con acciones de culto en las que manifestamos, comunitaria y públicamente, nuestra adoración a Jesucristo, presente con nosotros en la Iglesia.

La liturgia es el conjunto de signos sensibles, eficaces, de la santificación y del culto a la Iglesia. Es el conjunto de la oración pública de la Iglesia y de la celebración sacramental.

El Concilio Vaticano II en la “Constitución sobre la Liturgia” nos dice: “La liturgia es el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella, los signos sensibles significan y cada uno a su manera, realizan la santificación del hombre y así el Cuerpo místico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto público íntegro”.

La liturgia es la acción sagrada por excelencia, ninguna oración o acción humana la puede igualar por ser obra de Cristo y de toda su Iglesia y no de una persona o un grupo. Es la fuente de donde mana toda la fuerza de la Iglesia. Es la fuente primaria y necesaria de donde deben beber todos los fieles el espíritu cristiano. La liturgia invita a hacer un compromiso transformador de la vida, realizar el Reino de Dios. La Iglesia se santifica a través de ella y debe existir en la liturgia por parte de los fieles, una participación plena, consciente y activa.

Cada celebración litúrgica tiene un triple significado:

  1. Recuerdo:Todo acontecimiento importante debe ser recordado. Por ejemplo, el aniversario del nacimiento de Cristo, su pasión y muerte, etc.
  2. Presencia:Es Cristo quien se hace presente en las celebraciones litúrgicas concediendo gracias espirituales a todos aquellos que participan en ellas, de acuerdo a la finalidad última de la Iglesia que es salvar a todos los hombres de todos los tiempos.
  3. Espera:Toda celebración litúrgica es un anuncio profético de la esperanza del establecimiento del Reino de Cristo en la tierra y de llegar un día a la patria celestial.

El Año litúrgico es el desarrollo de los misterios de la vida, muerte y resurrección de Cristo y las celebraciones de los santos que nos propone la Iglesia a lo largo del año. Es vivir y no sólo recordar la historia de la salvación. Esto se hace a través de fiestas y celebraciones. Se celebran y actualizan las etapas más importantes del plan de salvación. Es un camino de fe que nos adentra y nos invita a profundizar en el misterio de la salvación. Un camino de fe para recorrer y vivir el amor divino que nos lleva a la salvación.

Los Tiempos litúrgicos 

El Año litúrgico está formado por distintos tiempos litúrgicos. Estos son tiempos en los que la Iglesia nos invita a reflexionar y a vivir de acuerdo con alguno de los misterios de la vida de Cristo. Comienza por el Adviento, luego viene la Navidad, Epifanía, Primer tiempo ordinario, Cuaresma, Semana Santa, Pascua, Tiempo Pascual, Pentecostés, Segundo tiempo ordinario y termina con la fiesta de Cristo Rey.

En cada tiempo litúrgico, el sacerdote se reviste con casulla de diferentes colores:

Blanco significa alegría y pureza. Se utiliza en el tiempo de Navidad y de Pascua

Verde significa esperanza. Se utiliza en el tiempo ordinario

Morado significa luto y penitencia. Se usa en Adviento, Cuaresma y Semana Santa

Rojo significa el fuego del Espíritu Santo y el martirio. Se utiliza en las fiestas de los santos mártires y en Pentecostés.

El Adviento es tiempo de espera para el nacimiento de Dios en el mundo. Es recordar a Cristo que nació en Belén y que vendrá nuevamente como Rey al final de los tiempos. Es un tiempo de cambio y de oración para comprometernos con Cristo y esperarlo con alegría. Es preparar el camino hacia la Navidad. Este tiempo litúrgico consta de las cuatro semanas que preceden al 25 de diciembre, abarcando los cuatro domingos de Adviento.

Al terminar el Adviento, comienza el Tiempo de Navidad, que va desde la Navidad o Nacimiento, que se celebra el 25 de diciembre y nos recuerda que Dios vino a este mundo para salvarnos.

La Epifanía se celebra cada 6 de enero y nos recuerda la manifestación pública de Dios a todos los hombres. Aquí concluye el Tiempo de Navidad.

El Primer tiempo ordinario es el que va de la fiesta de la Epifanía hasta inicio de Cuaresma. En el Primer y Segundo tiempo ordinario del Año litúrgico, no se celebra ningún aspecto concreto del misterio de Cristo. En ambos tiempos se profundizan los distintos momentos históricos de la vida de Cristo para adentrarnos en la historia de la Salvación.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y se prolonga durante los cuarenta días anteriores al Triduo Pascual. Es tiempo de preparación para la Pascua o Paso del Señor. Es un tiempo de oración, penitencia y ayuno.

La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Resurrección. En el Triduo Pascual se recuerda y se vive junto con Cristo su Pasión, Muerte y Resurrección.

El Domingo de Pascua es la mayor fiesta de la Iglesia, en la que se celebra la Resurrección de Jesús. Es el triunfo definitivo del Señor sobre la muerte y primicia de nuestra resurrección.

El Tiempo de Pascua es tiempo de paz, alegría y esperanza. Dura cincuenta días, desde el Domingo de Resurrección hasta Pentecostés, que es la celebración de la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles. En esta fiesta se trata de abrir el corazón a los dones del Espíritu Santo.

Después de Pentecostés sigue el Segundo tiempo ordinario del año litúrgico que termina con la fiesta de Cristo Rey.

El eje del Año litúrgico es la Pascua. Los tiempos fuertes son el Adviento y la Cuaresma.

Durante el Adviento, Navidad y Epifanía se revive la espera gozosa del Mesías en la Encarnación. Hay una preparación para la venida del Señor al final de los tiempos: “Vino, viene y volverá”.

En la Cuaresma, se revive la marcha de Israel por el desierto y la subida de Jesús a Jerusalén. Se vive el misterio de la Muerte y Resurrección de Cristo: “Conversión y meditación de la palabra de Dios”.

En el Tiempo Pascual se vive la Pascua, Ascensión y Pentecostés en 50 días. Se celebra el gran domingo: “Ha muerto, vive, ¡Ven Señor Jesús!

En los tiempos ordinarios, la Iglesia sigue construyendo el Reino de Cristo movida por el Espíritu y alimentada por la Palabra: “El Espíritu hace de la Iglesia el cuerpo de Cristo, hoy ”.

Los cambios de fechas en algunas fiestas del Año litúrgico.

El Año litúrgico se fija a partir del ciclo lunar, es decir, no se ciñe estrictamente al año calendario. La fiesta más importante de los católicos, la Semana Santa, coincide con la fiesta de la “pascua judía” o Pesaj, misma que se realiza cuando hay luna llena. Se cree que la noche que el pueblo judío huyó de Egipto, había luna llena lo que les permitió prescindir de las lámparas para que no les descubrieran los soldados del faraón.

La Iglesia fija su Año litúrgico a partir de la luna llena que se presenta entre el mes de marzo o de abril. Por lo tanto, cuando Jesús celebró la Última Cena con sus discípulos, respetando la tradición judía de celebrar la pascua – el paso del pueblo escogido a través del Mar Rojo hacia la tierra prometida – debía de haber sido una noche de luna llena. Hecho que se repite cada Jueves Santo.

La Iglesia marca esa fecha como el centro del Año litúrgico y las demás fiestas que se relacionan con esta fecha cambian de día de celebración una o dos semanas.

Las fiestas que cambian año con año, son:

Miércoles de Ceniza, Semana Santa, La Ascensión del Seño, Pentecostés, Fiesta de Cristo Rey

Ahora, hay fiestas litúrgicas que nunca cambian de fecha, como por ejemplo:

  • Navidad, Epifanía, Candelaria, Fiesta de San Pedro y San Pablo, La Asunción de la Virgen, Fiesta de todos los santos

 

Cristo Rey del Universo / Our Lord Jesus Christ, King of the Universe

La fiesta de Cristo Rey del Universo

Cristo Rey anuncia la Verdad y esa Verdad es la luz que ilumina el camino amoroso que Él ha trazado, con su Vía Crucis, hacia el Reino de Dios. “Si, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.”(Jn 18, 37) Jesús nos revela su misión reconciliadora de anunciar la verdad ante el engaño del pecado. Así como el demonio tentó a Eva con engaños y mentiras para que fuera desterrada, ahora Dios mismo se hace hombre y devuelve a la humanidad la posibilidad de regresar al Reino, cuando cual cordero se sacrifica amorosamente en la cruz.

Esta fiesta celebra a Cristo como el Rey bondadoso y sencillo que como pastor guía a su Iglesia peregrina hacia el Reino Celestial y le otorga la comunión con este Reino para que pueda transformar el mundo en el cual peregrina.

La posibilidad de alcanzar el Reino de Dios fue establecida por Jesucristo, al dejarnos el Espíritu Santo que nos concede las gracias necesarias para lograr la Santidad y transformar el mundo en el amor. Ésa es la misión que le dejo Jesús a la Iglesia al establecer su Reino.

Se puede pensar que solo se llegará al Reino de Dios luego de pasar por la muerte pero la verdad es que el Reino ya está instalado en el mundo a través de la Iglesia que peregrina al Reino Celestial. Justamente con la obra de Jesucristo, las dos realidades de la Iglesia -peregrina y celestial- se enlazan de manera definitiva, y así se fortalece el peregrinaje con la oración de los peregrinos y la gracia que reciben por medio de los sacramentos. “Todo el que es de la verdad escucha mi voz.”(Jn 18, 37) Todos los que se encuentran con el Señor, escuchan su llamado a la Santidad y emprenden ese camino se convierten en miembros del Reino de Dios.

“Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tu me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos si están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. …No te pido que los retires del mundo, sino que los guarde del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad.” (Jn 17, 9-11.15-17)

Ésta es la oración que recita Jesús antes de ser entregado y manifiesta su deseo de que el Padre nos guarde y proteja. En esta oración llena de amor hacia nosotros, Jesús pide al Padre para que lleguemos a la vida divina por la cual se ha sacrificado: “Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros.” Y pide que a pesar de estar en el mundo vivamos bajo la luz de la verdad de la Palabra de Dios.

Así Jesucristo es el Rey y el Pastor del Reino de Dios, que sacándonos de las tinieblas, nos guía y cuida en nuestro camino hacia la comunión plena con Dios Amor.

Cristo Rey anuncia la Verdad y esa Verdad es la luz que ilumina el camino amoroso que Él ha trazado, con su Vía Crucis, hacia el Reino de Dios. “Si, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.”(Jn 18, 37) Jesús nos revela su misión reconciliadora de anunciar la verdad ante el engaño del pecado. Así como el demonio tentó a Eva con engaños y mentiras para que fuera desterrada, ahora Dios mismo se hace hombre y devuelve a la humanidad la posibilidad de regresar al Reino, cuando cual cordero se sacrifica amorosamente en la cruz.

Esta fiesta celebra a Cristo como el Rey bondadoso y sencillo que como pastor guía a su Iglesia peregrina hacia el Reino Celestial y le otorga la comunión con este Reino para que pueda transformar el mundo en el cual peregrina.

La posibilidad de alcanzar el Reino de Dios fue establecida por Jesucristo, al dejarnos el Espíritu Santo que nos concede las gracias necesarias para lograr la Santidad y transformar el mundo en el amor. Ésa es la misión que le dejo Jesús a la Iglesia al establecer su Reino.

Se puede pensar que solo se llegará al Reino de Dios luego de pasar por la muerte pero la verdad es que el Reino ya está instalado en el mundo a través de la Iglesia que peregrina al Reino Celestial. Justamente con la obra de Jesucristo, las dos realidades de la Iglesia -peregrina y celestial- se enlazan de manera definitiva, y así se fortalece el peregrinaje con la oración de los peregrinos y la gracia que reciben por medio de los sacramentos. “Todo el que es de la verdad escucha mi voz.”(Jn 18, 37) Todos los que se encuentran con el Señor, escuchan su llamado a la Santidad y emprenden ese camino se convierten en miembros del Reino de Dios.

“Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tu me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos si están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. …No te pido que los retires del mundo, sino que los guarde del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad.” (Jn 17, 9-11.15-17)

Ésta es la oración que recita Jesús antes de ser entregado y manifiesta su deseo de que el Padre nos guarde y proteja. En esta oración llena de amor hacia nosotros, Jesús pide al Padre para que lleguemos a la vida divina por la cual se ha sacrificado: “Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros.” Y pide que a pesar de estar en el mundo vivamos bajo la luz de la verdad de la Palabra de Dios.

Así Jesucristo es el Rey y el Pastor del Reino de Dios, que sacándonos de las tinieblas, nos guía y cuida en nuestro camino hacia la comunión plena con Dios Amor.


Our Lord Jesus Christ, King of the Universe

 

The last Sunday of Ordinary Time is the feast of Christ the King, instituted by Pope Pius XI in 1925 in the context of the growing secularization of the world.

Christ’s lordship over the universe is commemorated in various ways in feasts of the liturgical year, including the Epiphany, Easter, and the Ascension. With the Solemnity of Christ the King, instituted by Pope Pius XI in 1925 in the context of the growing secularization of the world, the Church wishes to highlight even more clearly Christ’s sovereignty over all creation, including human history.

Jesus’ reign, as the liturgy of the Mass underlines, is a regnum veritatis et vitae; regnum sanctitatis et gratiae; regnum iustitiae, amoris et pacis.Truth, life, holiness, grace, justice, love and peace: these are the values that the human heart most longs for, and we Christians can contribute to bringing them about. We can do so especially through works of mercy done for the most needy, as the gospel for this feast in Year A tells us. For I was hungry and you gave me food, I was thirsty and you gave me drink, I was a stranger and you made me welcome.Image result for cristo rey

Nevertheless, Jesus himself warned us, my kingdom is not of this world. His sovereignty will be seen in its fullness at his second coming in glory, when there will be new heavens and a new earth, and all creatures, free from the slavery of sin, will serve and never cease to praise him. Now is the time of expectation, of working for his kingdom, confident that the final victory will be his.

Jesus is the center of history: not only the history of mankind as a whole, but also of each individual person. Even when it seems that everything is lost, it is always possible to appeal to our Lord like the good thief, as the gospel for Year C tells us. What peace comes from the fact that, in spite of our past, with sincere repentance we can always enter the Kingdom of God. “Today we can think about our own story, the path of our life. Each one of us has our history; we each have our mistakes, our sins, our happy moments and our sad ones. On a day such as this we do well to think about our own history, and to look at Jesus, and to say often, but from the heart, in silence, each one of us: ‘Remember me, Lord, now that you are in your kingdom. Jesus, remember me, because I want to be good, I want to be good, but I don’t have the strength, I just can’t. I’m a sinner, a sinner. But remember me, Jesus. You can remember me because you’re in the center, you’re right there, in your kingdom’.”